La obra de la EDAR va «en plazo» por lo que deberá acabar esta primavera

A. U.

FERROL

Las obras de construcción de la estación depuradora de Ferrol «van en plazo», confirmaron desde la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, entidad gestora de los trabajos. Si esto es así y el calendario fijado se cumple, quiere decir que la planta de tratamiento de Prioriño deberá quedar terminada esta primavera.

Sin embargo, desde el organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente no quisieron matizar más sobre la evolución de los trabajos, puesto que está prevista a corto plazo la visita a la urbe del responsable de la confederación, lo que hace presagiar que las obras ya han entrado en la recta final.

En octubre del pasado año, el ministerio informaba de que la obra civil se encontraba al 80%, y el 43% de los equipos electromagnéticos instalados.

La puesta en marcha de la EDAR de Ferrol ha supuesto un desembolso económico de más de treinta millones de euros y tratará las aguas residuales de Ferrol, Narón y Neda. También depurará una ingente cantidad de aguas procedentes de varias superficies industriales ubicadas en esos ayuntamientos. Según datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, la estación tendrá capacidad para depurar hasta 256 litros de aguas residuales industriales por segundo.

Pero solo tratará los vertidos asimilables, es decir, los menos peligrosos. Sin embargo, la EDAR, como la práctica totalidad de las depuradoras, no limpiará los residuos peligrosos, como los metales pesados, que requieren tratamientos específicos.

Aunque los plazos se cumplan y la EDAR de Prioriño quede finalizada en un corto período de tiempo, la planta de tratamiento estará cerca de dos años inactiva de forma forzosa, ya que los trabajos en los colectores generales que llevarán las aguas residuales hasta la estación rematarán aún a finales del próximo año, según las previsiones.

Retrasos

La complejidad técnica de los trabajos ha sido uno de los escollos, que ha condenado a este proyecto a varios retrasos. También ha habido problemas a nivel administrativo. La Xunta de Manuel Fraga ya calificó de prioritario el saneamiento integral de Ferrol a inicios de los noventa.

Una de las primeras actuaciones de la red de depuración que quedó finalizada fue la estación de bombeo de A Cabana. En el 2003, se adjudicó a la empresa FCC la construcción de la estación, así como el cruce e impulsión de A Malata, una tubería submarina que conectaría el muelle de Ferrol con la planta de A Cabana. La estación está terminada, así como el emisario terrestre que, a través de un túnel de 7,5 kilómetros bajo los montes de Brión, llevará las aguas hasta la EDAR. Pero la intervención quedó incompleta.

Numerosas dificultades llevaron a la empresa a abandonar la conexión que, bajo las aguas de la ensenada de A Malata, debía conectar el sistema de depuración con la ciudad.

El pasado mayo, salió a concurso por segunda vez en seis años esta actuación. Ha sido necesario replantear el proyecto inicial para salvar los escollos técnicos, por lo que ahora se prevé construir una zanja con una cama de hormigón. La cañería irá sujeta al fondo, según han explicado desde el gobierno municipal.