Son esas tiendas de toda la vida en las que el tiempo parece haberse detenido, que han preferido mantener ese sabor a lo antiguo y no apuntarse a los nuevos tiempos. Sus caras seguro que les sonarán a todos. Margarita Dopico Lago es la hija de Celuca Lago, fundadora de la tienda de complementos de fiesta de la calle Rubalcava en la que es posible hallar casi cualquier detalle para una boda u otra ceremonia. En la fachada no figura ningún nombre, pero todo el mundo la conoce con el de la fundadora. No muy lejos de allí, se encuentra al mítico Calzados Faíña, fundado en 1914 y ubicado en la calle de la Iglesia. Está regentada por Antonio Dopico, que lleva 52 años trabajando. Celso Castro está al frente de la mercería Mari Cruz, cuya última reforma se produjo en 1961. Celso es el padre de Enrique, de Regalos Neuilly, un bazar casi a oscuras, pero donde se pueden hallar todo tipo de lámparas. Carlos Combar lleva 36 años en Muebles El Hogar, que abrió en 1959.
Son todos unos supervivientes.