La cojera de un puerto sin ferrocarril

A. Vellón

FERROL

La falta de tren a Caneliñas dificulta captar líneas de contenedores, supone menor agilidad y que el territorio de influencia económica de la rada sea más pequeño

03 feb 2010 . Actualizado a las 13:11 h.

El puerto exterior de Ferrol solo estará completo y totalmente operativo cuando disponga de enlace ferroviario. Sin él cojea. Es la tesis que manejan tanto la Autoridad Portuaria como la Xunta. La carencia de esta infraestructura se está revelando como el principal lastre para la captación de una línea internacional de contenedores, la gran meta del organismo que preside Ángel del Real. ¿Por qué es tan importante hoy que una dársena disponga de ferrocarril?

1 Intermodalidad. Que un puerto como el de Caneliñas tenga ferrocarril implica complementar el transporte por carretera. Confluiría así la logística marítima con dos modalidades de traslado terrestre de mercancías. Las posibilidades son mayores y la zona de influencia para el embarque y desembarque de mercancías para importación o exportación crece. En otras palabras, el ferrocarril abre un territorio mucho más amplio en el que colocar lo que llega por mar y de donde sacar carga para llenar las bodegas de los mercantes.

2 Diversidad. Un enlace ferroviario adecuado daría, como se ha dicho, diversidad de posibilidades de transporte terrestre. Habría una alternativa, por ejemplo, ante una hipotética paralización del sector del camión.

3 Ventaja competitiva o hándicap. Un puerto hoy no solo vive de su ubicación geográfica o de sus calados. Hay que poner en el mercado valores añadidos para competir en el terreno internacional. El tren es uno de ellas. O mejor dicho, carecer de él es un hándicap pues, como ya se ha mencionado, limita el movimiento terrestre. En los últimos años esta infraestructura se exige cada vez más por parte de las compañías del sector, al igual que una zona logística terrestre con el tamaño suficiente para almacenaje de mercancías y maquinaria, lo que permite mejorar costes y plazos a las empresas.

4 El volumen de las cargas. Buenos ejemplos de la necesidad de que Caneliñas disponga de tren los da también, consultado al respecto, Xosé Carlos Fernández, ingeniero de obras públicas y autor de los volúmenes de referencia El ferrocarril en Galicia 1 y El ferrocarril en Galicia 2. Destaca que «las cargas típicas que transporta un camión normal oscilan entre las veinte y las treinta toneladas». Frente a esto, se produce un cada vez mayor gigantismo de los buques, tanto portacontenedores como graneleros. De hecho, a la rada exterior de Ferrol llegan ya para Endesa mercantes del tipo cape con 160.000 toneladas de carbón. En un escenario de estas características gana importancia la agilidad para sacar la mercancía de la dársena o para introducirla. El autor reflexiona al respecto: «Las carreteras de acceso pueden colapsarse y llegar a congestionarse por el número de camiones y estos pueden dañar seriamente los firmes y pavimentos o resultar molestos para el tráfico y los vecinos, además de la lógica contaminación que producen y ruido, si el paso es muy frecuente».

5 Las distancias. Si a grandes volúmenes de cargas se le suman grandes distancias de transporte, que es a lo que debe aspirar Ferrol para incrementar su territorio de influencia comercial, todavía toma mayor relevancia el tren. El ingeniero Xosé Carlos Fernández pone un ejemplo. «Se está transportando cereal desde Vilagarcía a Salamanca por ferrocarril, desde el puerto». Y también el contrario. «La ausencia de tren en el puerto de Vigo-Bouzas obliga a llevar automóviles desde Porriño al puerto de Guixar dando un enorme rodeo, se está llevando carbón desde A Coruña a Ponferrada... Son las razones que exigen que un puerto disponga de servicio ferroviario, para posibilitar el flujo de cargas hacia y desde y conseguir precios competitivos para atraer mercancías que deban ir a grandes distancias».

6 Contenedores. Como ya se ha mencionado, el ferrocarril se considera imprescindible para que en Ferrol se pueda asentar una terminal internacional de contenedores. ¿Por qué? También Xosé Carlos Fernández es claro en este tema. Indica: «Cien contenedores pueden ir en un tren desde Ferrol a Madrid. El coste de ese mismo transporte por carretera es insufrible y no competitivo».

7 Los precedentes han resultado negativos. La falta de ferrocarril fue uno de los motivos que se pusieron sobre la mesa por parte de la compañía Pérez Torres para renunciar a su concesión de 230.000 metros cuadrados en Caneliñas, recientemente aceptada por el consejo de administración del organismo que preside Ángel del Real. La carencia de esta infraestructura y la crisis fueron las principales causas argumentadas para desistir de crear una terminal para, precisamente, mover contenedores.