Tal y como se esperaba, el Comité de Competición no tuvo en cuenta las alegaciones del Racing y dio por buena la tarjeta amarilla mostrada a Nacho Calvillo en Balaídos. Es la quinta (las cuatro anteriores las vio en el Alicante) lo que significa que el jugador será baja frente al Pontevedra.
El jugador jura que no se tiró que fue penalti: «Una vez que piso área veo claro el regate pero el jugador del Celta B mete la pierna y hay contacto. Yo creo que en las imágenes se podrá ver que el rival me toca en la pierna y que yo no me tiro».
En esa acción el árbitro tan solo le comentó que no se tirara y le mostró la amarilla.
Calvillo insiste en que: «El árbitro se equivocó y que se le va a hacer, hay que entender su labor».
El jugador también habló de la victoria frente al filial céltico: «Quizá no hemos estado todo lo finos que todos queremos estar, aunque hemos hecho una labor defensiva muy buena, con mucha presión y mucha intensidad. De ahí que ellos prácticamente no llegaran a nuestra área. Tan solo en la segunda parte ellos se han volcado un poquito más arriba, pero también nosotros tuvimos más espacios a la espalda de su defensa y pudimos incrementar nuestra renta».
Añade que todavía no se ha logrado casi nada: «Hay que seguir así, ya que queda mucho trabajo por hacer. En la segunda vuelta todo el mundo aprieta muchísimo. Creo que estamos en la buena línea y los triunfos nos darán tranquilidad».