De verde quedarán finalmente los edificios con fachada a la plaza de España, la carretera de Castilla, la avenida de Vigo -en la zona frente al edificio administrativo de la Xunta- la calle Ramón y Cajal, Dez de Marzo y también la Álvarez de Sotomayor, que atraviesa el barrio. Algunas de sus viviendas ya presentan otro tipo de colores, aplicado con anterioridad a la decisión. Es el caso del llamativo granate con que se ha pintado la parte superior del café Avenida. Pero el concejal de Urbanismo insistía ayer en que no será necesario repintar ninguna en la que ya se hayan concluido los trabajos.
«Es una pintura de imprimación previa que se utiliza para detectar las grietas», aseguró Ángel Mato. Sin embargo, viviendas como las que están ubicadas frente al IES Marqués de Suanzes hace meses que han visto desaparecer las grúas móviles y sus muros presentan desde entonces la apariencia de un trabajo finalizado, con la gama polícroma que combina, por bloques, granate, naranja, verde y marrón. «Ningún edificio del exterior del barrio está finalizado», garantizó el concejal, al tiempo que explicaba que cada fachada llevará tres capas de pintura, con la que se garantiza su impermeabilización.