Tui-Valença: 134 años a todo tren

FERROL

La historia ferroviaria del norte portugués hasta su conexión con Galicia, en 1884

09 dic 2009 . Actualizado a las 00:46 h.

En todas las ciudades del eje atlántico fronterizo las miradas están puestas en el AVE. También en Tui o Valença, ciudad esta última en la que ahora está a exposición pública el estudio informativo del trazado por el que discurrirá la futura alta velocidad. Pero la localidad lusa ha decidido también echar un vistazo atrás para recordar que fue precisamente este medio de transporte el que soldó físicamente hace 125 años una historia común.

El Núcleo Museológico de Valença acaba de inaugurar una exposición que recoge la vida y la historia de su ferrocarril, desde 1875 hasta su unión internacional a Galicia. Desde entonces se han hecho otros cinco pasos elevados sobre el Miño, pero ninguno como el de Pelayo Mancebo, catalogado como obra maestra de la ingeniería.

La muestra se remonta aún más atrás y, a través de fotografías de época, utensilios, máquinas y todo tipo de objetos, recoge la retrospectiva con un lema alegórico a una popular campaña publicitaria lusa: «Pare, oiga y mire». Y así arranca la historia. Un 6 de agosto de 1882, domingo, se inauguró la línea de Valença. Una efeméride marcada, según las crónicas de la época, «por una enorme asistencia y la presencia de muchas personas provinientes de Tui».

Este primer viaje del tren especial, llamado «explorador», duró cinco horas y cuarto, tiempo que tardó en recorrer los poco más cien kilómetros que separan Oporto de la frontera gallega.

En esa fecha ya estaban avanzadas las obras del puente internacional, que habían comenzado a finales del año anterior y que quedaron concluidas el 10 de octubre de 1884. Se inauguró oficialmente, dos años después, aunque los trenes ya circulaban por el panel superior.

En la sala del museo se pueden descubrir curiosos objetos, casi reliquias, como relojes, traviesas, luces, faroles o maquinaria. Y en la antigua cochera de locomotoras de la estación de Valença, donde está ubicada la actual Fundación Museo Nacional Ferroviario, se alberga una espléndida muestra de locomotoras que rodaron desde 1875, un carruaje de 1888, o un furgón de 1891.