El Racing se abona a jugar con diez

FERROL

Ricardo Malafaia logró el tanto de los racinguistas y el de los vascos fue anotado por Carlos en propia puerta

07 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Racing, que ayer empató en casa a un gol frente al Bilbao Athletic, acabó por cuarto partido consecutivo con diez jugadores en el campo, los cuatro de la etapa de Luisito en el banquillo racinguista (Lugo, Eibar, Barakaldo y Bilbao Athletic). Demasiada desventaja para un equipo que trata de sacar la cabeza del hoyo y que sufre una plaga de lesiones. A los jugadores les pesa la responsabilidad y hay mucha ansiedad por lo que se cometen muchos errores. Ayer Carlos marcó en propia puerta, en una acción muy parecida a una que sucedió en el entrenamiento del pasado viernes y que el técnico insistió en corregir, aunque el madrileño no aprendió la lección.

También se notaron los nervios en el portero Reguero, que facilitó al filial vasco sus mejores ocasiones, ya que midió mal un par de veces y el balón se le fue de las manos otras dos. Tampoco es justificable la falta de Rudy, con una amarilla, o el bajo rendimiento de algunos jugadores que parece que juega atenazados o es que no dan más.

Los cierto es que por una cosa o por otra, el Racing sigue sin salir del hoyo, ya que tras dieciséis jornadas de liga sigue en puestos de descenso a Tercera, en donde se metió desde las primeras jornadas de liga. Ahora mismo lo único importante es salir de abajo, aunque duele que poco a poco a los ferrolanos se les escape el tren de la promoción. Los refuerzos invernales (el club podría estar interesado en fichar a Goran Maric) pueden ayudar a salvar la temporada aunque será difícil ya meterse arriba.

El Racing dejó ayer un mal sabor de boca, fue el peor partido desde la llegada de Luisito. Una vez más se inició el partido sin la concentración necesaria, lo que pudo costar algún gol, aunque todo se arregló con un contraataque de Rudy Carlier, tras un saque de esquina, en el que el extremo Mentxaka tuvo que hacer falta al francés del Racing en la misma frontal del área. El árbitro no lo dudó y expulsó al jugador del Bilbao Athletic . La jugada fue redonda, ya que en el lanzamiento de esta falta el portugués Malafia logró enviar el balón al fondo de la red y adelantar an Racing en el marcador.

El partido se ponía de cara. Es más, incluso Juan Martínez pudo hacer el segundo con un disparo muy pegado al palo que el portero vasco logra desviar a córner en una gran intervención.

Cambia la suerte

Todo parecía controlado hasta que en una falta en un lateral del área, Íñigo Pérez cuelga el balón al segundo palo en donde Carlos Rodríguez, lo desvía al fondo de su propia portería con un certero remate de cabeza y establece el empate a un gol.

Solo acababa de comenzar el carrusel de mala suerte para el Racing, a los 27 minutos se lesiona Iván Romero, por lo que entra Nico, pasando Carlos a la posición de lateral izquierdo y Jesús Varela a la derecha, mientras que el portugués Malafia tiene que adelantar su posición.

No acabó ahí. A los 31 minutos, Carlier, que ya tenía una amarilla por un codazo a un rival, bajó a defender un córner y vio la segunda amarilla al empujar a un rival, dejando al Racing con diez jugadores.

Tras una primera parte, en la que el Racing tuvo ocasiones de resolver el partido, se pasó a una segunda mitad en la que el juego brilló por su ausencia. El Bilbao Athletic, que ayer no demostró nada, plantó dos líneas de cuatro, muy juntas, con Ismael por delante. Intentó robar y salir al contraataque aunque sin acierto. Su único peligro llegó por los regalos de Reguero en forma de fallos. Consiguieron enviar un balón al fondo de la red pero el árbitro no lo concedió al estimar que había fuera de juego.

En el Racing faltó serenidad y se volvió a ver que hay jugadores que no dan la talla. La entrada de Curro tampoco solucionó nada y Franch volvió a jugar de delantero centro aunque esta vez no pilló ninguna.