El Gobierno gallego continúa culpando al bipartito de los retrasos en la finalización de los tramos de la carretera
01 dic 2009 . Actualizado a las 16:02 h.Después de que los partidos de la oposición y la mayor parte de los alcaldes de las comarcas de Ferrolterra, Ortegal y A Mariña (incluidos los del PP) mostrasen la semana pasada su rechazo a la fecha que, hace poco más de diez días, el Gobierno gallego fijó para la finalización del corredor norte y que quedó en el 2017, fuentes oficiales de la Consellería de Territorio aseguraron ayer que la Xunta intentará «agilizar la ejecución de los trabajos» para que la vía de altas prestaciones que unirá Ferrol con San Cibrao esté lista «antes de ese año». De hecho, desde el departamento autonómico destacaron que la variante de Ortigueira entrará en funcionamiento en el 2011 y que por el tramo entre Celeiro y San Cibrao se podrá circular en el 2012. Asimismo, el gabinete que dirige Agustín Hernández continúa culpando al bipartito de la paralización de los trámites administrativos para la licitación de las obras.
El Gobierno gallego realizó ayer el primer movimiento en algo más de diez días sobre el corredor del Ortegal. Fue, eso sí, un anuncio tibio, una declaración de intenciones más que hechos concretos. En este sentido, fuentes oficiales de la Consellería de Territorio destacaron que la Xunta tratará de «agilizar la ejecución de los trabajos» para que la vía de altas prestaciones que está llamada a vertebrar la costa norte de Galicia esté finalizada «antes del 2017». Aunque desde el departamento que dirige Agustín Hernández destacan que la tramitación administrativa para la licitación de las obras es compleja y que, por este motivo, es «difícil acortar los plazos». Además, las mismas fuentes señalan que en el Plan Move, que redactó el nuevo ejecutivo autonómico y en el que se detalla la evolución de las infraestructuras viarias de la comunidad durante los próximos años, se incluyó la fecha del 2017 como límite para la conclusión del vial con el objetivo de marcarse horizontes «reales» en los que se «hubiesen salvado todos los posibles inconvenientes» que fuesen surgiendo durante su construcción.
Esta matización de la Xunta se produce después del rechazo mayoritario que provocó, tanto en la ciudadanía como en los responsables políticos de las comarcas de Ferrolterra, Ortegal y A Mariña, el anuncio de que el corredor norte no estaría finalizado hasta el 2017, es decir, seis años más tarde de lo que había prometido el bipartito. De hecho, los alcaldes de las zonas afectadas participaron el jueves pasado en una reunión en el Concello de Cerdido, dirigido por Ana Rodríguez, que pertenece al Partido Popular. En el encuentro, los mandatarios, que aglutinaban a partidos de todas las siglas decidieron solicitar una reunión con el conselleiro de Territorio, Agustín Hernández y además instaron al Ministerio de Fomento a que agilice la conclusión del tramo que conectará el corredor norte con la autovía del Cantábrico, el trecho entre Barreiros y San Cibrao.
Tan solo un día más tarde, el PSOE gallego mandó a parte de la plana mayor del partido a Ortigueira para comenzar la batalla política, para intentar movilizar a los vecinos de las zonas afectadas por el retraso. Allí, encabezados por la número dos de la formación, Mar Barcón, los socialistas aseguraron que la intención del gobierno de Alberto Núñez Feijoo es «paralizar todo el norte de Galicia». Acusaron al Gobierno gallego de reducir el año próximo a la mitad la partida presupuestaria para la conclusión de la carretera.
Por su parte, el BNG congregó el fin de semana pasado a cerca de medio centenar de cargos electos del partido en el puente sobre el río Sor para demandar que esta obra esté finalizada en el 2013.
Estos toques de atención parece que han empezado a calar en la Xunta de Galicia, que, de todos modos, continúa culpando al bipartito del frenazo en la ejecución de las obras del corredor norte. El conselleiro Agustín Hernández comunicó al alcalde de Ortigueira, Rafael Girón, -el único regidor de las tres comarcas afectadas que ha recibido en persona las explicaciones del responsable autonómico- que «o Goberno galego tivo que acomodar a planificación desta vía de alta capacidade ao estado existente na tramitación dos proxectos que deixaron os responsables do bipartito», que en la mayor parte de los tramos estaba «exactamente no mesmo punto no que o deixou o último Goberno de Manuel Fraga» e incluso cuatro trechos estaban paralizados.
Una versión muy distinta a la que manejan los socialistas, quienes aseguran que tuvieron que modificar el trazado para que en un futuro la vía pueda ser desdoblada.