El acuerdo de compra de la casa natal del lingüista e historiador ferrolano Ricardo Carballo Calero ha causado discrepancias en la corporación municipal. El Concello confirmaba la pasada semana que se había cerrado la venta del inmueble que vio nacer hace 99 años al que se considera el pensador del reintegracionismo. El acuerdo incluye la compra de tres inmuebles colindantes en total estado de ruina: los números 47, 49 y 51 de la calle San Francisco, en el barrio de Ferrol Vello. Todo el complejo pertenece a la misma propiedad y el importe que se pagará a sus actuales dueños ronda los 400.000 euros, según confirmó el concejal de Urbanismo, Ángel Mato. Sin embargo, la comisión de esta área debatía ayer esta adquisición. En su seno distintas formaciones plantearon sus dudas acerca de si el organismo que debía dictaminar sobre ella era la de Urbanismo o la Comisión de Patrimonio. Desde el primero de los departamentos se elaboró un informe en el que se argumenta su potestad sobre este tipo de cuestiones, que será trasladada a la comisión extraordinaria que se celebrará esta mañana, horas antes de la sesión plenaria. Sin embargo, las principales fricciones se produjeron en torno a la valoración de la propiedad inmobiliaria. Todos los grupos de la oposición mostraron su disconformidad con el método residual aplicado -que realiza la estimación según la valoración de la edificabilidad en el mercado real- al considerar excesivos los 1.575 euros por metro cuadrado.
Ante las dudas suscitadas, se retiró el punto del orden del día de una comisión que presidió de forma accidental el concejal Gerardo López Castrillón, en sustitución de Ángel Mato. Volverá a ser abordado en la comisión extraordinaria convocada para esta mañana, horas antes del pleno al que el gobierno local pretende llevar el acuerdo.
Los partidos con representación en el arco municipal ferrolano apoyaban por unanimidad hace unos meses una moción presentada por IU para conseguir la compra de los inmuebles. Esta compra formaba parte de los acuerdos de gobierno entre PSOE e IU para conformar el bipartito y también fue uno de los condicionantes de BNG e IU para dar su apoyo a los presupuestos del 2009.
Las intenciones del gobierno local pasan por convertir estas tres casas inmuebles en un centro de uso dotacional. Bajo esta concepción se incluye rescatar la memoria de Carballo Calero con un museo dedicado al ilustre ferrolano. También está previsto habilitar una zona para la participación vecinal.
Izquierda Unida pedía hace dos días que la rehabilitación de la casa estuviese lista en octubre del 2010, para hacerla coincidir con el centenario del nacimiento del escritor. «Creo que ese objetivo lo puede compartir el gobierno local, pero hay que dar muchos pasos y de momento ser prudente en los plazos», declaró Ángel Mato.