La primera protagonista de La Mirilla de hoy es una joven diseñadora dispuesta a demostrar que el andamio no está reñido con el glamur. Se llama Catarina López Carballeira , tiene 24 años y acaba de ser seleccionada como finalista del Certamen Galego de Novos Creadores de Moda Tesoira con una colección inspirada en el look obrero. Bajo el título Sin presión , esta colección está compuesta por un total de cinco modelos, en cuya creación la diseñadora ha echado mano del más puro estilo operario utilizando tuercas como botones, incorporando a las prendas conos de obra forrados de cuerda y proponiendo botas de seguridad como calzado ideal. «Desde luego, se trata de una propuesta muy poco convencional y que está pensada para mujeres atrevidas a la hora de vestir», explica la joven diseñadora. La colección también tiene mucho de Manuel, un escultor de Ferrol, que ha realizado los complementos de la colección como si de esculturas se tratasen. «Son dos tocados, un collar, unas gafas y una pulsera hechos en metal», apunta López Carballeira.
Para llegar a la final del Tesoira -un certamen que organiza la Xunta desde hace ya 18 años-, Catarina ha tenido que emplearse a fondo. Tras cursar un ciclo formativo de modelismo en la academia Silvent , esta joven ferrolana se marchó a Santiago para realizar la diplomatura de Diseño de Moda en la escuela Mestre Mateo . «Allí fue donde nos informaron de este concurso de jóvenes creadores y yo me animé a presentarme; en la final seremos diez concursantes y habrá seis premios, así que tengo esperanzas de llevarme alguno», apunta Catarina ilusionada. Aunque por ahora no le ha quedado más remedio que ponerse a trabajar como dependienta, esta joven diseñadora sueña con poder crear su propia firma de moda algún día. Quién sabe, tal vez la final del Tesoira, que se celebrará el próximo día 19 en Vigo , sea el primer paso para conseguirlo. Una comida de miedo. Y hoy nos despedimos con las Xornadas de Outono que esta semana se celebran en el IES Fraga do Eume de Pontedeume. La actividad dio comienzo ayer con una comida dccce miedo, y lo de miedo lo decimos no solo por lo rico que les salió el menú a los alumnos de segundo del ciclo de Cocina -que prepararon un suculento cocido-, sino también porque el comedor se ambientó con un estilo de lo más tétrico, para festejar así el Samaín . Brujas por aquí y por allá, alguna que otra calabaza y servilletas de color negro en las mesas para no desentonar. Además, hubo una exposición de manzanas autóctonas del Eume (se pudieron ver del tipo sangre de toro , príncipe , fuciño de lebre , etcétera) y, como no podía ser de otra manera, no faltó la típica queimada. Ni tampoco, por supuesto, el indispensable conxuro, que se encargó de leer Luis Baraja , un alumno de Hostelería. ¡Auuuuu!