Uno de los que quedaron libres y sin cargos demostró que cuando sucedió todo estaba en la cárcel

La Voz

FERROL

Quien lo tuvo más fácil para salir indemne del juicio de ayer fue Daniel M. B. porque demostró al fiscal que en el momento en que sucedieron los hechos que se le imputaban, en agosto del 2003, él se encontraba en la prisión de Teixeiro. Así lo certificó la dirección del centro penitenciario por lo que mal podía estar en el supuesto negocio de trapicheo con el tabaco del estanco de Xuvia. El fiscal que intervino había pedido inicialmente año y medio de prisión para los cinco encausados por el referido delito de receptación. Pero ayer, antes del inicio del juicio, los abogados de la defensa y el representante del Ministerio Público pactaron una sentencia de conformidad en los términos señalados.

El escondite

La investigación apuntaba que la mercancía sustraída había sido ocultada inicialmente en un bajo situado en la calle de la Estación, en Xuvia, Narón, y que en agosto del 2003 fue trasladada a la casa del lugar de Cruz do Pouso donde la recuperó la policía tras la detención de parte de los sospechosos que ayer se sentaron en el banquillo.