El otro problema demográficos de Ferrol es el envejecimiento. En la ciudad viven cerca de 17.000 mayores de 65 años. Suponen más del 23% del censo, mientras que los menores de cuatro años no llegan al 5%. Pese a todo, los estudios municipales sostienen que la natalidad está logrando compensar la pérdida de población por fallecimientos naturales. En el Arquitecto Marcide siguen produciéndose una media de 1.350 alumbramientos al año. Esa cantidad ha permanecido casi sin variaciones en los últimos tiempos. El envejecimiento también se debía en parte al éxodo de jóvenes en busca de un empleo. Habra que ver qué impacto tiene la crisis económica en esa tendencia, ya que en Ferrol ha destruido menos puestos de trabajo que en otras zonas de Galicia.