Rosa Mitus. Este es el nombre de un ambicioso proyecto de investigación en el que está trabajando actualmente el Grupo Integrado de Ingeniería (GII) del campus de Ferrol con el objetivo de crear un sistema para detectar la contaminación ambiental mediante sensores instalados en los autobuses urbanos de las ciudades. El proyecto, desarrollado en colaboración con el Grupo de Tecnologías de la Información de la Universidad de Vigo, está financiado por el Ministerio de Fomento y se encuentra ya en su fase final. Según explica Richard Duro, coordinador del GII, el trabajo de los investigadores del campus ferrolano ha consistido en la creación de un plataforma móvil de sensores, capaz de captar y procesar la información relativa a determinados agentes contaminantes mediante su instalación en autobuses urbanos y otros medios de transporte. Por su parte, los científicos de Vigo han creado un sistema de comunicación para enviar toda esa información a una central de datos en tiempo real y de una forma sencilla y barata. Intercambio de datos Según explica Richard Duro, se trata de una red de comunicaciones «oportunista», en la que los autobuses se intercambian datos y los vuelcan cuando pasan por una zona wifi, de forma que la transmisión de la información resulta gratuita. «Otra manera de hacerlo sería a través de una conexión de telefonía móvil, pero resultaría demasiado costoso», apunta el coordinador del GII. Ventajas La principal ventaja de este nuevo sistema es que permitirá obtener mapas de contaminación urbana muy completos y ajustados a la realidad en cada momento. En la actualidad, la contaminación ambiental de las ciudades se mide mediante estaciones fijas, que solo ofrecen información de esos puntos concretos, por lo que no resultan demasiado fiables. Duro destaca que con este nuevo sistema no solo se podría obtener información medioambiental de todas las rutas por las que pasan los autobuses, sino también de otras zonas que no están a su alcance, mediante la extrapolación de los datos a partir de los modelos de dispersión de la polución obtenidos en las mediciones y utilizando para ello diferentes técnicas de inteligencia artificial. Los científicos del campus han fabricado ya un prototipo de la plataforma sensora, y desde hace unos seis meses, el sistema se está probando en un autobús urbano de la empresa Vitrasa de Vigo. También se ha testado el invento en A Coruña y Ferrol, con coches particulares. «Al principio hubo algunos fallos, como es normal, pero ahora está funcionando eficazmente», apunta el investigador. El desarrollo de este proyecto experimental de los estudiantes del campus ferrolano concluirá a finales de este año. Entonces el Ministerio de Fomento deberá decidir su destino, si se aplica o no.