Será a finales del presente mes, si no hay imprevistos, cuando el Concello de Fene adjudique la redacción del nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), que comenzará a confeccionarse antes de que concluya el año y estará culminado en 32 meses. Ese documento sustituirá al actual, que data del 2003. Su elaboración es posible en virtud de una subvención de 150.000 euros aportada por la antigua Consellería de Política Territorial.
El alcalde, el socialista Iván Puentes, y su equipo de gobierno señalan que permitirá «construir de un modo más ordenado y sostenible y facilitar los trámites habituales de concesión de licencias». El regidor adelantó los cinco grandes objetivos a cumplir. Y uno de los más importantes es abrir la puerta a la mejora de servicios básicos en varias parroquias. A continuación, se detallan esos ejes.
Sillobre, Magalofes, Maniños Barallobre y Limodre
El planeamiento en vigor en la actualidad establece que abundantes núcleos poblados de las mencionadas parroquias, en la zona rural y periurbana, se encuentran en suelo urbano no consolidado. Con el futuro texto se pretende pasarlas a la calificación de suelo de núcleo rural. ¿Qué se gana con eso? Básicamente, como ya se ha mencionado, poder dotarlas de servicios básicos sin entorpecer la posibilidad de construcción. La diferencia, como se explica desde el equipo de gobierno, es que la calificación actual limita a la administración pública para actuaciones tales como el tendido de redes de abastecimiento, saneamiento o la apertura de un camino, por poner algunos ejemplos. Ese cambio de denominación, sin embargo, sí permitiría hacerlo y ahorraría costes a los ciudadanos.
Acelerar licencias
Objetivo principal de la redacción del nuevo planeamiento es la adaptación de este a la Lei do Solo de Galicia. Además de ser una necesidad legal que hay que cumplir, esto permitirá ganar agilidad administrativa a la hora, por ejemplo, de conceder licencias. Los retrasos en esta materia son uno de los grandes lastres del Ayuntamiento y habitual objeto de crítica tanto por parte de promotores como de particulares que se ven afectados por esa lentitud. Es, precisamente, el hecho de que el plan no esté adaptado a la norma autonómica lo que que obliga en muchas ocasiones, como señala Puentes, a «comprobar si lo que permite el planeamiento lo autoriza la Lei do Solo, y a veces no es así». Solventado este problema, asegura, «se ganará en agilidad» al no tener que duplicar trámites, como sucede a menudo hoy en día.
Repaso a las áreas de planeamiento específico
En la zona más urbana del municipio el plan actual marca medio centenar de las denominadas áreas de planeamiento específico. Esa figura, explica el alcalde, implica en la práctica que su desarrollo depende de que promotores privados se hagan cargo y, a la vez que se construye, ejecuten mejoras en el entorno. En algunos casos entorpece esta limitación actuaciones que podría abordar el Ayuntamiento como, por ejemplo, la creación de un parque en torno al río Cádavo a su paso por Fene y Perlío. Con el nuevo PXOM se revisará «en cuáles de esas zonas tiene sentido mantener las áreas de planeamiento específico y en cuáles no». SUELO INDUSTRIAL
Tener prevista la ampliación del polígono
Otra de las grandes patas que tendrá que incluir el futuro Plan Xeral de Ordenamento Municipal de Fene es contemplar la ampliación del polígono industrial de Vilar do Colo y establecer las líneas para su desarrollo. Hasta el momento lo que se ha hecho, en buena medida, se ha ido autorizando mediante modificaciones puntuales del planeamiento. Lo que se pretende ahora es crear el marco adecuado para que el futuro asentamiento de empresas se produzca de forma más fluida y ordenada. El gobierno local pretende que esa plataforma industrial, que ocupa suelo fenés y de Cabanas, pueda ser ampliada con una tercera fase que aporte, a lo que ya existe, 1,2 millones más de metros cuadrados. De cuajar, se convertiría en el segundo polígono de mayor extensión de Ferrolterra, solo superado por el naronés de Río do Pozo. Es el principal foco económico local.
Aplicar un modelo de desarrollo sostenible
Entre las pretensiones del gobierno municipal a la hora de elaborar el nuevo plan está también la inclusión de criterios ecológicos que permitan un desarrollo sostenible del municipio. En otras palabras, mezclar la posibilidad de crecimiento poblacional, urbanístico, económico e industrial con la preservación de espacios naturales ya existentes y la habilitación de nuevas zonas verdes y áreas públicas con equipamientos adecuados.