La VG-1.2 de Mugardos a Fene es otra de las carreteras de la zona más vigiladas por la Guardia Civil
13 oct 2009 . Actualizado a las 12:21 h.La peligrosidad de un tramo de curvas situado a la altura del kilómetro 14 de la autovía Ferrol-As Pontes, donde el pasado día 6 falleció una chica en un nuevo accidente, había sido advertida ya por Tráfico. Según explicó ayer el jefe del destacamento de Ferrol de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, «no es algo nuevo que nos haya sorprendido». Indicó que el destacamento elaboró varios informes sobre la siniestralidad en esa zona que fueron enviados a la Xunta, que es la Administración de la que depende ese vial, el AG-64. La joven lucense Verónica Corredoira Vilariño, de 29 años, circulaba hacia Ferrol cuando su automóvil se fue de la calzada tras colisionar contra la mediana central de hormigón. El vuelco de vehículos, con y sin víctimas, son relativamente habituales en esa misma zona, sobre todo entre automovilistas que descienden desde As Pontes y se aproximan a la salida hacia San Sadurniño.
La Consellería de Territorio ya ha anunciado que ejecutará obras en el tristemente famoso kilómetro 14 para reformar el peralte de la curva. El mismo día en que murió la joven lucense, una jornada lluviosa, otros dos turismos se salieron del asfalto, si bien sin resultado fatal.
Otra vía peligrosa
En la demarcación de Ferrol, Tráfico presta una atención especial a otro vial: el VG-1.2, de Fene a Mugardos. Corresponde al modelo de carretera que en otros tiempos la Xunta denominó «vía rápida», pero que pronto se cambió porque parecía que alentaba pisar el acelerador. El pasado verano, una colisión frontal de dos turismos segó la vida de dos personas.
El choque de frente de vehículos que circulen la 90 kilómetros por hora, explicó ayer el jefe de la demarcación, es semejante al de un automóvil solo que se empotre contra una pared de hormigón a 180 kilómetros por hora. Es difícil que no se produzcan muertes en un percance de esas características.