Silvia Aneiros patentó un yogur con propiedades tranquilizantes, fue tenista profesional, actriz y ahora se dedica al pádel y trabaja como bióloga molecular
27 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Silvia Aneiros es la mujer sin tiempo. Durante su juventud su afición al tenis y su saque le llevaron a formar parte de la Federación Gallega y a internar en la escuela de alto rendimiento de la comunidad. Varios campeonatos universitarios y otros tantos gallegos le hicieron ocupar páginas en los periódicos y minutos en los televisores.
Más tarde, sus dotes como actriz también propiciaron algún que otro papel en el teatro y la televisión. Su aparición en la popular serie de Platos Combinados fue uno de sus principales logros en el mundo de la interpretación.
Sin embargo, por si fuera poco, Silvia Aneiros también se convirtió en protagonista de los medios de comunicación cuando, en el año 2000, diseñó un yogur con propiedades tranquilizantes para los niños hiperactivos. El hallazgo, del que tiene la patente, se le ocurrió cuando se encontró en la encrucijada de tener que crear algo innovador para una clase de último curso de la Facultad de Biología.
El proyecto, al que bautizó como Trankigur, fue uno de los que más gustó al profesor y lo presentó a los medios de comunicación. «La cosa se salió un poco de las manos, por que de repente comenzaron a venir las televisiones nacionales para entrevistarme», asegura la bióloga. Y añade que, en su momento, también varias empresas lácteas españolas se pusieron en contacto con ella para interesarse por el artículo.
«Querían el producto, pero por muy poco dinero», comenta Silvia. Pero, aunque finalmente su yogur no se convirtió en el invento alimenticio del año y no vendió la idea, a ella no le importó. «Yo nunca quise ser investigadora, a mí siempre me interesó la biología molecular», señala Silvia, que asegura que el Trankigur fue algo «circunstancial» y necesario para poder terminar sus estudios universitarios.
Actividades
Ahora, Silvia Aneiros ya es bióloga licenciada y trabaja en el campo de la molécula, un empleo que le gusta y en el que se siente muy afortunada. Sin embargo, aunque dejó el tenis profesional a causa de las lesiones continuas poco antes de entrar en la carrera, sigue siendo una deportista activa. «En los últimos años estoy practicando el pádel, que requiere mucho menos esfuerzo físico que el tenis y también me gusta», comenta la bióloga.
Desde que se dedica a este deporte, Silvia ha conseguido algún que otro éxito en competiciones. De hecho, hace unas semanas consiguió ganar el torneo gallego de Volkswagen y el año que viene acudirá al nacional.
Pero Silvia también sigue metida en el mundo de la interpretación y, de vez en cuando, todavía consigue algún papel pequeño en obras. «Ahora acabo de hacer una figuración para una serie nueva de la Televisión de Galicia», señala la ferrolana. Y es que Silvia Aneiros se define como una mujer activa, y asegura que desde muy pequeña siempre hizo aquello que le gustaba. «Mis padres siempre me apoyaron para que hiciera todas actividades que quisiera. Siempre les agradeceré eso», comentó la bióloga molecular.
La ferrolana asegura que tener tantas aficiones y actividades y, al mismo tiempo, sacar tiempo para divertirse y salir con amigos «es cuestión de organizarse». Aunque reconoce que no tuvo una adolescencia igual a la del resto de las niñas de su edad, señala que sabe que lo que se perdió no es comparable a lo que vivió y, por ello, no se arrepiente de haber entrado en una escuela de alto rendimiento. «Fueron algunos de los mejores años de mi vida», concluyó la bióloga.