Serviasistencia, explica Mar Penedo, es una de las empresas que han acudido al concurso público para beneficiarse del reglamento municipal de ayuda en el hogar, para el que el gobierno local ha anunciado una primera inversión de dos millones de euros. Sentencia que «hay más empresas en esta situación», pero que no elevan sus protestas «por miedo»; y expresa su temor de que «nos excluyan» del concurso precisamente por reclamar lo que «creemos que es nuestro derecho». Según Penedo, «eso sería vetarnos para trabajar en Ferrol», ya que buena parte del negocio de la atención domiciliaria de dependientes se canaliza a través del Ayuntamiento.
La concejala Beatriz Sestayo simplemente lanzó una reprimenda a la empresa al considerar que los problemas de financiación de esas entidades «corresponde al ámbito privado».
Serviasistencia trabaja también en hogares a través de la Ley de Dependencia y acude a encargos de la Xunta.