Un hombre incapacitado de un brazo está acusado de agredir a su novia en un coche que él conducía

Francisco Varela

FERROL

Contorsionismo dentro de un automóvil

10 sep 2009 . Actualizado a las 15:35 h.

La jueza de lo Penal número 1 tendrá que resolver si un hombre incapacitado de un brazo puede agredir a su compañera dentro de un coche, con el vehículo en marcha y conducido por él. El asunto se ventiló en un juicio celebrado ayer ante este tribunal, con el encausado, Luis F. M., sentado en el banquillo. Su ex compañera sostiene que la noche del 29 de agosto pasado, cuando ambos circulaban en un turismo Opel Vectra por Ferrol, el chico, que conducía el coche, comenzó a insultarla llamándole «zorra» y a golpearla en diferentes partes del cuerpo. El parte médico forense indica que sufrió un pequeño corte en el labio inferior de 0,5 centímetros y ocho hematomas en el muslo izquierdo. Tardó en curar diez días. El encausado negó los hechos. ¿Cómo iba a agredir con la mano derecha a su compañera si está impedido del brazo izquierdo... el coche se manejaba solo?, dijo al tribunal. Su letrado insistió en ello para pedir su absolución. No obstante el fiscal, tras sucesivas preguntas durante el interrogatorio, sostiene que tal eventualidad puede producirse. Primero le inquirió sobre las características de su automóvil: es un vehículo convencional, sin mecanismos adaptados para minusválidos. El cambio de marcha De manera que, coligió el acusador, cuando cambia de marcha sujeta el volante con el brazo izquierzo (incapacitado) con el cual tiene cierta movilidad. ¿Lo mismo que cambia de marcha no puede abofetear a la persona que va en el asiento del copiloto con la mano derecha?, se preguntó. Ella confirmó que había sido así, lo mismo que expuso en la denuncia. Él aceptó que únicamente discutieron y que en un momento determinado había parado el coche y la había empujado para que bajase. Así las cosas, el fiscal elevó a definitivas sus conclusiones para solicitar la condena del imputado. Le atribuye la autoría de un delito de lesiones en el ámbito de la violencia de género. Solicitó que se le condene a ocho meses de prisión, privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante dos años y prohibición de aproximarse a su ex novia a una distancia inferior a 300 metros, tanto de su domicilio como lugar de trabajo por dos años. Pide igualmente que se le prohíba comunicarse con la víctima por cualquier medio. La defensa insistió en su tesis para reclamar la absolución con todos los pronunciamentos favorables.