Óscar Fernández lleva ya bastantes años en el sector de la automoción. Las ha visto de todos los colores. Ante el momento actual explica: «El plan 2000E funciona, tenemos más afluencia y las ventas se animaron», pero «no podemos tomar como referencia los últimos años ya que fueron de crecimiento brutal, se vendían más de 800.000 coches al año, a la banca todo le valía para conceder un crédito... No podemos compararnos con estos años, no son referencias reales».
El peor momento de esta crisis «se dio ya el año pasado, fue un parón brutal, el sector se encontró con inversiones muy fuertes y con mucho stock de vehículos. También fue complicado reestructurar el exceso de trabajadores».
En lo que atañe a su negocio se muestra satisfecho del trabajo realizado: «El grado de mercado de Suzuki en España es del 1,5%, nosotros en Ferrolterra tenemos más del 3%».
Se une a las quejas de otros responsables por la tardanza en cobrar las ayudas de Santiago: «Después de un período de caos y de ajuste ya estamos cobrando las ayudas, pero a 30-60 días. Tenemos que adelantar los dineros y eso, a un grupo como el nuestro, supone que tenemos que financiar más de 200.000 euros de circulante durante esas semanas. Y eso tiene un coste».