Apasionado de la mitología y la literatura oral gallega, el escritor aprovecha sus vacaciones en Cabanas para profundizar en sus investigaciones
22 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Reconoce que llegó a Cabanas «arrastrado pola miña muller», pero 23 veranos después dice disfrutar de cada día que pasa en la comarca del Eume. Que son muchos: entre uno y dos meses cada año que, no obstante, le pasan volando entre rutas en coche, paseos y largas caminatas por los recunchos más bellos de Ferrolterra. En ellos el escritor Antonio Reigosa Carreiras (Zoñán, Mondoñedo, 1958) no solo busca descanso. Aprovecha el tiempo libre para profundizar en su pasión: la investigación de la mitología y la literatura oral gallega, labor que compagina «co que realmente me dá de comer»: su trabajo como responsable de comunicación y gestión cultural del Museo Provincial de Lugo, ciudad en la que reside.
Porque pese al destino elegido para el descanso estival, Reigosa no es hombre de playa. «Nin sabía nin sei nadar: son dos que lle teñen medo á auga da ducha», reconoce. Además, «nunca fun moi afeccionado a torrarme ao sol, cundía á semana ou dous de andar pola praia xa me é suficiente».
Pero la vida veraniega en Cabanas y sus alrededores le depara mucho más. Primero, disfrutar de la «certa vida tradicional» que percibe en el municipio, «aínda que no verán é difícil de ver». Segundo, dejar que sus pies lo lleven hasta lugares donde yacen numerosas historias de la tradición oral, cuentos y leyendas. Desde San Martiño de Porto cumple con algunos de los rituales anuales: una subida a Breamo, al castillo de los Andrade en Nogueirosa, a las Fragas do Eume, monasterio de Caaveiro incluido y hasta As Neves (A Capela), donde cumple con otra tradición: la de visitar en el lugar de Vilarón al también escritor Xabier P. Docampo. Este año, también caminando, a pesar de los 24 kilómetros de ruta. Punta Coitelada, la ermita de Santa Comba, la costa de Valdoviño, la fervenza del Belelle son paradas obligadas cada verano. «De Doniños para arriba, San Xurxo, Covas... me parece o máis bonito que hai no mundo», declara. Son sus «santuarios de verano», asegura. A ellos, ha sumado estos días la Cova dos Mouros, de Cervás, cuya limpieza le ha permitido por primera vez su acceso.
Y en cada salida aprovecha para documentar sus nuevos descubrimientos. «Aproveito boa parte do verán para facer este tipo de visitas», dice este polifacético profesional que dedica buena parte de su tiempo a la literatura. Todo el material recopilado -lo último han sido unas antiguas inscripciones en un viejo molino de las Fragas do Eume- pasa a su web www.galiciaencantada.com, un amplio fondo documental sobre la Galicia mágica y fantástica.
Perteneciente a la Asociación de Escritores en Lingua Galega, ahora anda detrás del proyecto Polafías, una recuperación con grabaciones de esas reuniones en las que se cantaba y se contaban chistes, poesías o relatos. Neda será la próxima estación.
Mientras tanto, estos días sigue compaginando su retorno al trabajo con la vida de veraneante en Cabanas. «Levo 23 anos vindo... e é probable que me queden moitos máis», concluye.