De Penencia a Ponzos, la desigualdad es la nota predominante de los arenales ?del municipio, que sacan buena nota en servicios pero suspenden en accesibilidad
13 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.¿Cuál es la playa de Ferrol mejor dotada y más accesible? La respuesta es evidente. El arenal de Doniños tiene bien merecida su bandera azul. Lo tiene todo: un buen acceso por carretera, un aparcamiento adecuado, un paseo de madera que se interna en el arenal y todo tipo de servicios para facilitar al usuario el disfrute de la jornada playera, incluido un punto de información a través de una pantalla de ordenador instalada por el Ministerio de Medio Ambiente.
Todo esto hace pensar que la de Doniños es la niña mimada del Concello de Ferrol, y algunos bañistas hablan de que precisamente por eso es la más concurrida. Otros opinan que está mejor dotada porque ya antes de eso era la favorita de los ferrolanos.
Pero no es la única joya de arena y salitre de la zona. Si bien la de Doniños alcanza un notable alto, por lo general, el conjunto playero que va de Penencia a Ponzos, en Covas, supera el examen en lo que a servicios para los bañistas se refiere. La Voz recorrió ayer esos arenales para comprobar su estado y corroborar que las mayores deficiencias se centran en la carencia de espacios debidamente habilitados para aparcar vehículos y también, en algunos casos, falla su accesibilidad.
Hasta los arenales menos frecuentados, como el de Marmadeiro, en Covas, disponen de duchas con agua corriente y contenedores de recogida selectiva. Pero otro gallo canta cuando de lo que se trata es de bajar a la arena. Rampas difíciles de sortear o paseos que concluyen en lo alto de una pendiente resbaladiza son la tónica dominante en algunas playas.
Del análisis realizado, en el que se valoraron tanto la dotación de servicios como la comodidad de los parajes, resulta que son contados los espacios que disponen de aparcamientos adecuados, dando lugar a la invasión de zonas naturales y arcenes de las carreteras que dan acceso a ellas. Algunas playas apenas tienen capacidad para albergar unas pocas decenas de coches.
También destacan los casos en los que, en comparación con el año pasado, se han eliminado puntos de acceso o han sido sustituidos por otros más complejos. E impacta también, en el caso de Ponzos, encontrarse aún con un cartel de grandes proporciones que anuncia una supuesta obra finalizada ya hace meses: la regeneración de la costa tras el paso del ciclón Klaus.