El futbolista levantino solo tiene 23 años pero ya disputó cinco fases de ascenso a la categoría de plata
28 jul 2009 . Actualizado a las 17:43 h.El alicantino Álvaro García, que llega procedente del Cádiz, es la última incorporación al equipo racinguista. Es un extremo que apenas llega al 1,70, que solo tiene 23 años, pero ya cuenta con una gran experiencia a sus espaldas. Con el Alicante (debutó en el primer equipo con 18 años) ya jugó cuatro fases de ascenso a Segunda, una de ellas frente al Racing, precisamente en la que ascendió el equipo racinguista. Sin embargo subió a Segunda al año siguiente con el club alicantino. En la pasada temporada, ya que no tenía sitio en Segunda, se fue cedido al Cádiz en el mercado invernal. No tuvo muchas oportunidades en el club andaluz, solo disputó 196 minutos, aunque logró un nuevo ascenso a Segunda con los gaditanos. El Cádiz no contaba con él para la Segunda A, por lo que el jugador se ha buscado una salida y el fichar en el Racing le parecía la mejor opción. El jugador reconoce que la salida del Cádiz fue dura: «Tuve que esperar casi una semana para salir de allí _dijo el jugador_ aunque ahora ya estoy aquí. Ha sido mi primera sesión de trabajo con el grupo y estoy muy contento, ya que aquí lo tenemos todo para el fútbol, sin preocuparnos de nada». A pesar de que se dijo que tenía otras ofertas, asegura que firmó por el Racing porque era la más firme: «Además _añadió_ me han dicho que el Racing es un club serio, de los que estarán arriba. También Raúl, que jugó en el Cádiz, me dio buenas referencias, me dijo que aquí estaría muy bien, me comentó que era un club que pagaba todos los meses, que hoy en día no es poco, es importante para los jugadores y te da mucha tranquilidad». Explica que jugó poco en el Cádiz porque había dos mejores que él: «Lo cierto es que lo mejor del Cádiz en la pasada temporada eran los dos jugadores de banda. No era fácil sacarles el puesto». Buenos recuerdos Asegura que está contento de su paso por el Cádiz, habla de un ascenso increíble y una afición inmejorable: «Es que juegas todos los domingos con 12.000 o 14.000 mil personas en las gradas. Es un gusto jugar allí». A pesar de su juventud, aunque ya no es sub-23, el jugador tiene una gran experiencia a sus espaldas: «He tenido mucha suerte, jugué cuatro play-offs de ascenso con el Alicante, por cierto que uno de ellos fue frente al Racing y yo me lesioné aquí, en A Malata. Espero tener ahora más suerte. A la cuarta fue la vencida con el Alicante y el año pasado llegó el ascenso con el Cádiz. Fueron dos ascensos seguidos a Segunda y esta temporada espero que llegue el tercero». Al Racing lo vio el sábado en en Val y ayer entrenó con ellos: «Hay jugadores contrastados, que han jugado varios años en Segunda. Además, también hay gente joven muy interesante. Yo creo que habrá un buen grupo y será importante hacer una buena piña en el vestuario para que después se refleje en el campo». El jugador alicantino habló de su forma de jugar: «Soy diestro, aunque por la izquierda me defiendo bastante bien, no tengo problema, juego en donde decida el míster y si decide que me quede en el banquillo, también seré uno más a la hora de apoyar al equipo». Sabe a que viene al racing y entiende que las exigencias son el ascenso a la Segunda División. Asume que él es uno más en el grupo de futbolistas y llega dispuesto a ayudar al equipo en todo lo que pueda.