La reforma del río de Os Corrais queda en el aire

La Voz

FERROL

Ocurrió por última vez el 6 de diciembre del 2006, cuando fuertes precipitaciones de 342 litros por metro cuadrado provocaron que el río de Os Corráis, en Serantes, se desbordase. Las aguas invadieron dos viales de esa parroquia y anegaron veinte viviendas, todas ellas habitadas, provocando cuantiosas pérdidas materiales a los residentes.

No era la primera vez que ocurría. La urbanización de la ensenada de A Malata provocó un estrechamiento de la desembocadura del río y las inundaciones, causadas por los tapones de ramas y desperdicios en el estrechamiento del cauce.

Aquel 6 de diciembre, parte de los vecinos, cansados de que el agua anegase las viviendas cada pocos años, reventaron. Seis familias, a las que la Administración, como única medida, se limitó a entregar deshumidificadores para que secasen sus pertenencias, decidieron montar una acampada de protesta en el medio del barrio. Tras varios meses de movilizaciones, lograron en el 2007 un compromiso de que la Xunta, a través de Augas de Galicia, financiaría una reforma del río que evitaría nuevas inundaciones y pondría en valor ese espacio.

Sin embargo, el Ejecutivo de Emilio Pérez Touriño no logró iniciar los trabajos, presupuestados finalmente en algo más de 2,2 millones de euros. Según explicaron ayer fuentes municipales, las obras ya estaban adjudicadas a la empresa Tragsa, pero la Xunta ha decidido «aparcar» el proyecto, que no considera «prioritario», según señalaron desde el gobierno local.

Si nada cambia, la iniciativa parece definitivamente condenada, ya que las mismas fuentes del Ayuntamiento señalaron que las arcas municipales carecen de capacidad para abordar esa reforma sin ayudas externas. La esperanza de los vecinos es que no se repitan las precipitaciones de diciembre del 2006 y que se emprendan de forma periódica tareas de limpieza en el cauce que eviten los tapones.