Los vecinos del barrio fenés de San Valentín denuncian que Fenosa cortó ayer el suministro eléctrico de tres ascensores
08 jul 2009 . Actualizado a las 12:46 h.Comenzaron a luchar hace ya más de dos años y medio y la pesadilla aún no ha terminado. Para los vecinos del barrio fenés de San Valentín, cerca de 250, conseguir llegar hasta sus viviendas en ascensor se ha convertido en una misión casi imposible.
Los afortunados de uno de los dieciséis bloques que ya podían presumir de contar con tres elevadores se quedaron ayer a cuadros cuando un operario de una subcontrata de Fenosa «llegó al edificio y cortó el suministro eléctrico». Lo explica José Manuel Ardá, uno de los vecinos afectados. Asegura que «el trabajador de Semi pidió a una vecina que le abriera la puerta para mirar los contadores; no dijo nada de lo que realmente venía a hacer». Fenosa, explica Ardá, «nos dice que existe un enganche ilegal por parte de Otis, la empresa responsable de instalar los ascensores, pero no nos explican nada de forma oficial».
Se trata de un capítulo más del culebrón en el que se ha convertido la instalación de ascensores en este barrio. Y es que los vecinos del resto de bloques aún esperan que los elevadores instalados hace tiempo puedan empezar a funcionar. Desesperados, a finales de junio decidieron pedir al Ayuntamiento la creación de una comisión permanente encargada del asunto después de que la eléctrica española les comunicara que el coste del refuerzo de la línea debía correr de su cuenta.
Quienes ayer se quedaron sin ascensor no dudaron en poner una denuncia ante la Guardia Civil en la que recuerdan que en el edificio «viven siete personas impedidas así como 25 mayores de 70 años, con el consiguiente problema que supone para ellos acceder ahora a sus respectivas viviendas», explica Cipriano Rodeiro, de la comunidad de vecinos de San Valentín.
Temen ahora que Fenosa y Otis inicien un enfrentamiento que se alargue en el tiempo, algo que tampoco se puede permitir un bloque en el que residen solos varios mayores.