Postales de Ferrol pintadas por una diseñadora de moda

Beatriz Antón beatriz.anton@lavoz.es

FERROL

La primera protagonista de La Mirilla de hoy se llama Paz Medina Martín , tiene 30 años y trabaja como diseñadora de moda de Toypes , uno de los principales referentes del textil gallego. Allí, desde hace ya unos seis años, esta joven ferrolana se ocupa de dar forma a los vestidos de fiesta de la firma. Pero hoy Paz no se cuela en esta página por sus dotes para la moda, sino porque es la autora de una nueva colección de postales de Ferrol que acaba de sacar a la luz la imprenta Paramés . Según nos explica la propia Medina, esta nueva edición está formada por ocho estampas en las que se puede ver la boca de la ría, el cuartel de instrucción, la fuente de San Roque, la iglesia de San Julián, el Parador de Turismo, la puerta del Dique, la ermita de Chamorro y una imagen de la patrona de la ciudad. Y si por algo llaman la atención estas tarjetas, es porque, más que postales, parecen auténticos «cuadros en miniatura». «Los hice con lápiz de acuarela, pero sin agua, y el proceso fue bastante laborioso, porque los dibujos tienen mucho detalle», explica Paz Medina desde Lalín, donde se encuentra la central de Toypes. La imprenta ha sacado una primera tirada de ocho mil postales -mil de cada modelo- y, si tienen éxito, editará más.

Mucho antes de que Paz estudiase diseño de moda en A Coruña y decidiese dedicarse al mundo de la aguja y el dedal, ya le tiraba la pintura. Cuenta que su primera maestra fue María Manuela , y que, después, entre otros muchos, tuvo también como profesores a Ricardo Segura Torrella y Fernando Patiño , que fue el que más huella le dejó. «Él me enseñó muchas técnicas novedosas y originales, de las que yo nunca había oído hablar», cuenta echando la vista atrás.

Aunque le gusta mucho su trabajo de diseñadora de moda -antes de que la fichara Toypes también colaboró con Caramelo -, Paz es una mujer inquieta y no renuncia a seguir aprendiendo cosas nuevas en el mundo del arte. Sueña con hacer dibujos para cuentos y, por eso, el año que viene se va a marchar a Madrid para asistir a un curso de ilustración. «Creo que tengo aptitudes para ello, pero con eso no basta; siempre hay que seguir formándose», dice contundente. ¿Quién sabe? Tal vez en el futuro, además de postales y trajes de fiesta, Paz también podrá estampar su firma en algún libro.