Tras la convulsión por la renuncia de Pérez Torres a su concesión en Caneliñas se pasará a otro escenario: Ferrol podrá ofrecer mucho más suelo a grandes firmas
21 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La convulsión que ha provocado la renuncia de Pérez Torres a su terminal de contenedores en Caneliñas, adelantada por La Voz el pasado jueves, genera una sensación de dificultades para el Puerto. Y no se trata de algo irreal. Ese abandono es un golpe, pues era el principal proyecto a desarrollar, hasta el momento, en la dársena exterior.
Pero debe, y puede, convertirse ese varapalo en una nueva oportunidad, algo en lo que coinciden tanto el presidente del Puerto, Amable Dopico, como el alcalde de Ferrol, Vicente Irisarri, y el presidente provincial de los consignatarios y estibadores, Francisco Javier Santiáñez.
Tres son los grandes motivos en los que se apoya esta tesis. El primero es el hecho de que, en realidad, Pérez Torres nunca ha movido mercancía en sus 230.000 metros cuadrados de Caneliñas. Esas gigantescas explanadas se han mantenido vacías durante cinco años, sin computar tráficos ni generar ingresos para la Autoridad Portuaria.
Aún así, Ferrol logró el pasado ejercicio un récord histórico en su movimiento marítimo alcanzando las 12,8 millones de toneladas y desbancando por primera vez en la historia reciente a A Coruña como indiscutible líder del sector en Galicia.
En segundo término están las recientes declaraciones de Dopico al respecto. Afirmó que, para compañías de estas características, calendarios de trabajo a medio y largo plazo pueden ser «difíciles de soportar» si no se logran tráficos e ingresos. A renglón seguido indicó: «En nuestra viabilidad económica sí está contemplado ese período de medio-largo plazo y lo sucedido con Pérez Torres no pone en peligro las cuentas de la Autoridad Portuaria. Estamos bien situados».
Estrategias
La tercera pata para convertir el problema en oportunidad es el hecho de que los 230.000 metros cuadrados de Pérez Torres retornarán a la Autoridad Portuaria si se acepta finalmente su renuncia, y los podrá volver a concesionar.
Ahí será determinante la estrategia que decida seguir el relevo de Dopico en la presidencia del Puerto. Él, por su parte, apuesta por un planteamiento ambicioso de «paciencia y tenacidad». Está previsto que en la segunda fase de la dársena, en ejecución, se reserve una cantidad de suelo similar a la de Pérez Torres también para contenedores. Se sumarían alrededor de 400.000 metros cuadrados disponibles en el mercado para grandes compañías del gremio.
Según se refleja en la página L2, el presidente de Puertos del Estado, Fernando González Laxe, destaca precisamente la disponibilidad de espacio para contenedores como una de las principales bazas que ha de jugar Ferrol para conseguir líneas internacionales, lo que coincide con el planteamiento de Dopico.
Ni siquiera tiene que estar el Puerto aguardando a un gran mirlo blanco del sector con esas explanadas paradas. Cabe la posibilidad de autorizar a empresas pequeñas y medianas a operar en ellas durante períodos cortos -dos o tres años- sabiendo que el objetivo es lograr compañías potentes que muevan contenedores. Cuando se consiguiese, el suelo autorizado quedaría liberado para la nueva o nuevas firmas.
Se trata de que el Puerto enseñe sus cartas con insistencia y muestre sus ventajas ante potenciales clientes para poder entrar en el mercado de los contenedores, que no queda cerrado con la renuncia de Pérez Torres.