La pugna por el octavo puesto en el ránking de población en Galicia está en manos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El Concello de Narón parecía resignado al noveno puesto al que históricamente lo mantenía relegado el padrón de Vilagarcía de Arousa, aunque por poco. En el 2008 el municipio pontevedrés superaba en 300 vecinos el de Narón. Pero ha pasado casi un año y en este ejercicio el municipio naronés podría ser el vencedor. Lo dicen las cifras provisionales que el INE reconoce de cada municipio, una vez estudiada la propuesta enviada por cada uno de ellos. Según el instituto nacional, Narón tendría a 1 de enero 37.707 habitantes mientras que Vilagarcía se quedaría en 37.576.
El INE da por vencedor al municipio local, aunque el condicional se impone al tratarse de cifras provisionales. Los ayuntamientos podrán presentar reclamaciones hasta junio, lo que, previsiblemente, ambos municipios rivales harán. Sobre todo, porque según los datos recogidos en las casas consistoriales rivales los resultados son otros: Vilagarcía se reconoce a sí misma con 37.995 habitantes -cuatrocientos menos de los que le da el INE- y Narón le cede el título de octava ciudad al estimar su población en 37.781, apenas setenta por encima de la previsión oficial.
Todo dependerá, pues, de la resolución de las alegaciones y de si los ajustes acaban o no con esa diferencia de 131 habitantes, aunque habitualmente los datos finales no difieren mucho de los provisionales.
Desde el gobierno naronés la postura está clara: «Reclamaremos os setenta veciños de diferencia», aseguró el alcalde, Xosé Manuel Blanco que, no obstante, desiste de avivar el fuego de la rivalidad. «Es una envidia sana entre dos ciudades pujantes», asegura en referencia a la competencia existente entre ambas poblaciones. Pero tampoco lo apaga: «Es posible que en un plazo no superior a dos años podamos sobrepasar a Vilagarcía». Lo decía sin saber que el INE podría reducir drásticamente ese plazo.
El ritmo que impone Narón es tal que en los primeros cinco meses del año 2009 el censo poblacional se incrementó en 350 personas hasta superar los 38.100, aunque este nuevo techo deberá aguardar al siguiente balance oficial el del año 2010.
Para el regidor naronés, las causas del crecimiento constante del municipio hay que buscarlo en el bum urbanístico -«la vivienda sigue estando más barata y todavía llega la gente a la que se le están entregando pisos», argumenta-, el efecto de atracción del polígono industrial Río do Pozo y también en la calidad de vida, representada en servicios entre los que el alcalde apunta las guarderías municipales.
«Una parte importante del trasvase proviene de Ferrol», reconoce Blanco. Pero los méritos se quedan en casa: «A última enquisa de calidade de vida que fixemos daba que o 86% dos enquisados estaban satisfeitos ou moi satisfeitos en Narón, e só o 4% aseguraba atoparse mal aquí», resumía Blanco. Algo de razón no le falta, ya que Narón es el municipio de toda Galicia con el censo más bajo de residentes en otros países.
El desvío a Narón de vecinos es una de las causas de que Ferrol haya vuelto a perder habitantes en los nuevos datos provisionales del INE, a diferencia de todas las demás ciudades gallegas. La pérdida es de casi 400 habitantes, quedándose en 74.349, pero en la última década la ciudad naval acumula una sangría de 7.600 habitantes. En 2007 rebajó por primera vez el listón de los 75.000 empadronados, lo que supone un recorte en el reparto de fondos del Estado, según las escalas de la Ley de Haciendas Locales.