Tres alumnos del instituto ferrolano se hacen con sendas medallas de oro en un concurso a nivel nacional
14 may 2009 . Actualizado a las 12:38 h.De nuevo, el Marqués de Suanzes suena a nivel nacional. En la pasada edición de los concursos Comforp y Spainkills, que cada año convoca el Ministerio de Educación y que aglutina alrededor de 17 especialidades, tres de las nueve medallas de oro han ido a parar a Galicia, dos de ellas a alumnos del Marqués de Suanzes de Ferrol.
Rubén Pico Meizoso, de 21 años, se hizo con el primer puesto en las pruebas de carrocería. Hasta Madrid tuvo que desplazarse para competir con otros nueve expertos en la materia procedentes de toda España, pero él fue el mejor ejecutando todas y cada una de las pruebas. Por ello, y tras regresar con el oro, Pico Meizoso tendrá que representar a su país en un concurso internacional que tendrá lugar durante el próximo verano en Calgary (Canadá).
Allí deberá medirse con los números uno de otros 19 países. «Lo haré lo mejor posible», comenta, «pero creo que en Japón y en los países nórdicos son bastante buenos en carrocería». En cualquier caso, este joven tiene muy claro lo que espera de la vida. De momento está realizando las prácticas del ciclo superior de Automoción en el taller de Peugeot donde, asegura, le va «bastante bien». Y es que a esta promesa le apasionan los vehículos desde que era pequeño. Al suyo, heredado a sus 18 años de su padre, le gusta meterle mano él mismo: «Prefiero hacer yo mismo todo el mantenimiento que pueda», explica Rubén Pico.
Ellas, con el camión
La segunda medalla de oro, en este caso en la prueba Comforp, fue a parar a una pareja de mujeres, también estudiantes del Marqués de Suanzes. Alba Pardo Fernández y María del Carmen Aldereguía Prado triunfaron en la categoría de Vehículos Industriales. También en Madrid, estas dos heroínas tuvieron que demostrar ser las mejores en arreglar distintas averías en un camión, mantenerlo, desmontar y montar sus ruedas y controlar su presión, entre otras muchas tareas. Se enfrentaban a otras tres parejas llegadas de varios rincones de España, pero fueron ellas, las únicas mujeres, quienes mejor lo hicieron. Su estancia en la capital española «no fue un viaje de placer», recuerda Alba. «Apenas podíamos dormir porque queríamos estudiar para superar bien las pruebas». Pero a ella y a su compañera les agradó la experiencia, y reconoce que el concurso le ha servido para que «ahora me encanten los camiones, los he descubierto en estas pruebas».
Y mereció la pena. Aunque su concurso no tiene una edición internacional, Alba y Maria del Carmen recibieron cada una 300 euros y varias suscripciones a revistas especializadas.
Pero su duro trabajo también se ha visto recompensado con un regalo que disfrutarán ellas y el resto de sus compañeros: un vehículo Mercedes que «servirá para que los alumnos del Marqués de Suanzes puedan hacer prácticas, monten y desmonten piezas y encuentren todo tipo de averías», explica Enrique Pazo, director del centro. Y lo mejor de todo es que no es el primero, sino el tercero.