Homenaje y decepción en A Malata

Lois A. / L. Moreno redac.ferrol@lavoz.es

FERROL

12 may 2009 . Actualizado a las 12:40 h.

El Racing ya solo dependía de un milagro para disputar la promoción de ascenso, pero no llegó. Dios miró hacia otro lado. No era para menos, los racinguistas, en honor a la justicia, no lo merecían. Aunque la jornada en A Malata no comenzó mal, ya que se le rindió un caluroso homenaje al Galicia de Mugardos, club de fútbol vinculado (una especie de filialidad) al Racing, por su ascenso a la Preferente Autonómica. Allí estuvieron los jugadores, el técnico José Antonio Prieto Cata, por cierto un habitual en los comentarios técnicos de las retransmisiones del Racing en Radio Voz Ferrol, así como el presidente de la entidad, Domingo Martínez Garabana, quien recibió una placa conmemorativa del acto.

Los jugadores del Galicia de Mugardos salieron al centro del terreno de juego, en donde recibieron el aplauso de los aficionados racinguistas y también un pequeño obsequio del Racing. Posteriormente, se hicieron una foto con el once inicial racinguista. A continuación, todos los jugadores pudieron presenciar el partido desde el palco presidencial del estadio.

El presidente racinguista, tras la debacle por la derrota frente al filial del Santander, se autoinculpó de todos los males que aquejan al club ferrolano. Señaló que él era el máximo responsable. No fue un buen momento para el presidente racinguista, que sufre como nadie cuando las cosas no salen. El mandatario ferrolano, que cada año se hace miles de kilómetros para seguir al equipo fuera de casa, comete errores, como ser humano que es, aunque parece que sus aciertos superan con creces a los fallos, ya que echando la vista atrás está claro que, desde su llegada al Racing, el club recobró buena parte del prestigio que había perdido en las últimas décadas. Una de las mejores virtudes de Isidro Silveira es que sabe levantarse y que casi nunca se desanima.

También fue una tarde de homenajes en el estadio de O Poblado. Allí estuvo Adrián López Rodríguez Piscu, jugador formado en las categorías de base del As Pontes entre 1996 y el 2001, año en el que se fue al Deportivo de La Coruña. Ahora juega con el equipo blanquiazul en la Primera División. Antón Ferreiro, que es colaborador de la Voz de Galicia en As Pontes, informa que el acto tuvo lugar en un ambiente entrañable, que se desarrolló en los prolegómenos del partido de liga entre el As Pontes y el Sporting Sada. Xaime Castro, el gigantón presidente en funciones del As Pontes (ya que el club está metido en un proceso electoral), entregó al jugador un obsequio y una camiseta del conjunto. Por su parte, el jugador entregó una camiseta del Deportivo con su nombre, que posteriormente fue sorteada entre los chavales que acudieron el partido. El club ya realizó recientemente otro homenaje similar a David Rochela, que también juega en el Dépor.