Doloroso final de liga para el Racing

FERROL

Los racinguistas volvieron a dar una imagen de equipo sin sistema de juego ni las ideas claras

11 may 2009 . Actualizado a las 15:38 h.

El Racing, que necesitaba una victoria por si se daba una carambola de resultados y existía alguna posibilidad de jugar la promoción de ascenso a Segunda, despidió la liga en casa con una derrota por 0-1 frente al Santander B. El equipo racinguista apenas disparó en un par de ocasiones entre los tres palos y fue claramente superado por el filial cántabro, plagado de futbolistas muy jóvenes, que dieron una lección de juego al equipo ferrolano.

El Racing, una vez más, volvió a presentar su cara más amarga, la de un equipo que no está trabajado tácticamente, que no sabe a lo que juega y en el que se abusa del pelotazo como único recurso para ganar metros y acercarse al área rival.

Lo más sorprendente del encuentro de ayer, que fue realmente aburrido, es que no parecía que el Racing se jugara nada. Lo cierto es que las posibilidades del Racing eran pocas, aunque por profesionalidad, por vergüenza, los dos mil quinientos aficionados que ayer acudieron a las gradas de A Malata se merecían algo más de carne en el asador. Ayer, en el Racing, al margen de la falta de calidad de muchos jugadores, que no tienen nivel para jugar en un equipo que aspira por tradición, nombre e historia a pelear por los puestos de ascenso, algunos ya estaban de vacaciones.

La afición se enfadó en la grama, con total justicia, y reclamó a los jugadores un poco más de sangre con un mensaje: «¡Esta camiseta no os la merecéis!». No valió para nada, ya que nadie se inmuto.

Míchel Alonso, que al final por sus números hizo bueno a Manolo Sánchez Murias, también estuvo un poco espeso. Pese a ir perdiendo por 0-1 mantuvo hasta el final a cuatro hombres en la defensa y decidió retirar del campo al delantero centro, Kamel Ouejdide. Bien es cierto que los otros dos cambios, Lamatina y Juan Martínez fue debido a que tenían problemas físicos.

No hubo mucha más historia que contar. De no haber sido por Antonio Reguero, que volvió a meter alguna buena mano, el Racing hubiera perdido incluso por un resultado más abultado. Del portero visitante no sabemos mucho, ya que el Racing no lo probó.

Esta temporada, gracias a Dios ya se acabó. Aunque no faltaba ayer quien pedía que el equipo siguiera entrenando hasta el día 30 de junio, que es la fecha en la que acaban los contratos, lo cierto es que el equipo racinguistas ya no volverá a entrenar más. Los jugadores tienen por delante dos meses de vacaciones pagadas.

El club ha citado a todos los jugadores para las once de esta mañana en las oficinas del club para pagarles y despedirlos.

Para el Racing se acaba una temporada triste, de lo peor de los últimos años y que hay que olvidar lo antes para comenzar a ilusionarse con un nuevo proyecto deportivo.