«Todos los voluntarios se quejan de lo mismo», dice el director del CAMF

La Voz

FERROL

Las barreras arquitectónicas y la falta de accesibilidad que denuncia Jacobo Gil las conocen bien el resto de personas que, junto a él y de forma altruista, colaboran con el Centro de Atención de Minusválidos Físicos (CAMF) de Ferrol. «Todos los voluntarios que pasan por aquí se quejan de lo mismo», dice su director, Fernando López.

«Tal vez en Ferrol la situación no sea peor que en otras ciudades, pero lo que sí es cierto es que, por lo general, existe muy poca sensibilidad respecto a este tema y lo más grave es que incluso en construcciones nuevas se sigue sin pensar en los discapacitados», advierte el director del centro ferrolano.

En la actualidad, el CAMF cuenta con dos grupos de voluntarios que colaboran en la atención de los residentes: cuatro proceden de la Oficina de Cooperación y Voluntariado del campus y alrededor de una docena pertenecen a Pastoral de la Salud. «Nosotros estamos súper agradecidos a estos voluntarios, son gente muy comprometida y realizan una labor impagable», dice López.

Un plan de accesibilidad

A pesar de los atrasos, López confía en que pronto se deje notar la puesta en marcha del plan Ferrol Solidario 2009-2010 , en el cual se incluyen medidas como mejoras de la accesibilidad del entorno del CAMF y en las carretera de Catabois y de Castilla, así como la creación de un motel para discapacitados.