22 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Estamos en abril y todavía quedan en los montes de Ferrolterra y A Mariña un millón de toneladas de madera derribada por el ciclón Klaus. De manera que si las autoridades no se dan prisa, puede ser un excelente carburante para que el próximo verano la estadística de incendios forestales deje de bajar y comience a subir de nuevo. Es preciso moverse, el verano llega en dos meses.