Alberto fue el creador de la primera academia de inglés de Ferrol, que desde hace años dirige su hijo Alejandro
19 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La historia familiar de los Langtry en Ferrol se remonta a los albores del siglo pasado, cuando el padre del palo de este artículo, que era técnico de fundición inglés, llegó a la urbe naval para trabajar en el astillero de la ciudad. Como otros muchos británicos que asesoraban a la factoría en su transformación como constructor de barcos de madera a buques de acero, se casó con una ferrolana, «con una Grandal», y fruto de esta unión nació Alberto.
Los ingleses no querían que sus hijos perdieran su idioma, por lo que consiguieron que les enviaran a Ferrol «los mejores profesores de su país, con los que nació la Escuela Inglesa de Ferrol», y en la que estudió Alberto de niño.
Tras múltiples avatares, como el que le llevó a dejar sus estudios de Medicina que cursaba en Madrid y a enrolarse en el Ejército británico tras la invasión rusa a Hungría, Alberto Langtry se afincó en Londres. Estudió en Oxford, se formó como guía turístico y comenzó a dar clases de español «en la mejor academia que había», aunque pronto se independizó para «dar clases de inglés a extranjeros y de español a ingleses». Pero un día se decidió a regresar a su país, ya que tanto él como sus hermanos vivían en el extranjero «y mis padres estaban solos en Ferrol».
A su llegada a su ciudad natal puso en marcha la que sería la primera academia de idiomas, que tuvo como sede distintos emplazamientos, y años después, en la parroquia de Serantes, el colegio London.
Alberto y su esposa tuvieron cinco hijos, cuatro de los cuales están o han estado vinculados a la enseñanza de idiomas, pero solo Alejandro se mantiene actualmente al frente de la academia, el London Institute. «Es una persona muy inquieta y salió como tal astilla, porque yo también lo era. Le gusta decir la verdad, y también destacaría su valentía», afirma Alberto de Alejandro. Su hijo le devuelve el cumplido y destaca de su progenitor «la iniciativa, la visión de futuro, la innovación, la verdad y la honradez. Siempre nos ha transmitido el interés por hacer cosas por los demás y por mejorar el entorno».