Carmen Vergara Díaz (39 años) se decidió a montar la primera tienda especializada exclusivamente en el mobiliario de diseño en Ferrol, Cassa, en la calle Real. «Al principio, había un desconocimiento enorme» en la ciudad sobre las nuevas tendencias. Y eso supuso un «riesgo» que hoy por hoy considera más que compensado.
-Entonces hay una evolución positiva...
-Ahora se ha implantado más el gusto por el diseño. Hay mucha más información y la gente ya va conociendo más las marcas y sabe lo que quiere.
-¿Y el efecto Ikea?
-Sí es cierto que tengo muchos clientes que empezaron comprando en Ikea y acabaron viniendo a este tipo de comercios. Abrió el campo de visión ofreciendo diseño a precios asequibles; y luego, a medida que la gente se va asentando económicamente acuden a nosotros.
-¿Es cierto que el diseño es más caro que el mueble de pino?
-Con el diseño, hablamos de calidad en los materiales. No es lo mismo una mesa de acero pintado y otra de inoxidable. Además, tiene un valor añadido que es su diseño. Pero el precio depende de lo que quieran los clientes.
-¿Y cómo sigue Ferrol las tendencias de la decoración?
-Es algo que está muy asimilado, por ejemplo, en baños y en cocinas. El perfil de nuestros clientes es de gente más joven o profesionales de la arquitectura que conocen los productos y ya saben lo que quieren de antemano.