La reforma del Torrente devolverá al edificio el blanco original del XVIII

R. L.

FERROL

La fachada del Centro Cultural Torrente Ballester va a recuperar el color blanco original del inmueble, diseñado y construido en el siglo XVIII para albergar el Hospital de Caridad. «Ímolo facer exactamente así porque ademais iso é o que nos indican os responsables de Patrimonio», señalaba ayer la concejala delegada de Cultura, Mercedes Carbajales. La Mesa de Contratación del Concello abordará en su próxima reunión -previsiblemente el viernes de esta misma semana- la adjudicación de los primeros trabajos de rehabilitación y reforma del edificio, presupuestados en 255.000 euros.

Una cantidad de que la 155.000 euros los aportará el Ayuntamiento, y los 100.000 restantes la Diputación Provincial de A Coruña. Con cargo a esta cifra, el departamento municipal de Cultura abordará el repintado de la fachada de un inmueble en el que siguen abundando los desconchados, la impermeabilización del inmueble y varias intervenciones menores en la parte posterior del edificio, que el Concello quiere, en la medida de sus posibilidades, ajardinar.

«Isto só é o comezo»

«Isto que imos facer agora só é o comezo -señalaba también la concejala Mercedes Carbajales-. O noso é un proxecto moi ambicioso de rehabilitación e reforma, para o que necesitamos tres millóns de euros. E obviamente, estamos a falar de cantidades que desde o Concello non somos capaces de sufragar, así que imos buscar o apoio doutras administracións. ¿De cales...? De todas as que estean dispostas a colaborar». Mañana mismo, miércoles, la concejala ferrolana mantendrá en A Coruña un encuentro con los responsables de Cultura de la Diputación para solicitarles que el organismo provincial continúe colaborando con la reforma del Torrente. Una colaboración que también solicitará a la Xunta y al Ministerio de Cultura.

El edificio no se cerrará

«Se todo sae como nós pensamos que saia, e se conseguimos os fondos necesarios para acometer o proxecto na súa totalidade -comenta Mercedes Carbajales también- a reforma do edificio pode durar uns tres anos. Pero o que quero deixar moi claro é que o edificio non se pechará por completo en ningún momento, e que as obras se organizarán de maneira que sempre estea aberta ao público unha parte do Torrente, que ten que ser ese gran Centro de Arte Contemporánea que xa quixo Bonifacio Borreiros». La reforma podría incluir la desaparición de la escalera de cemento que ahora atraviesa el vestíbulo del edificio.