«No sé que tiene esto, pero me enganchó desde el primer día»

La Voz

FERROL

Tras 19 años trabajando como locutora de radio, la ferrolana Belén Aneiros se quedó en el paro a principios de otoño. No sabía muy bien hacia donde tirar, así que no se lo pensó dos veces cuando una amiga suya la animó a hacer un curso de doblaje que organizada Penteo Films. Cinco meses después, Belén no solo ha terminado con éxito el seminario, sino que ya está trabajando con el estudio de Serantellos. Tras grabar varias cuñas publitarias -una para Gadis y otra para la televisión del BBVA-, Aneiros va a participar en el doblaje de varias películas de cine clásico de los años 40 y en el de un documental sobre la Segunda Guerra Mundial.

Aunque procedía del mundo de la radio, Belén confiesa que nunca le atrajo el mundo del doblaje. «Jamás se pasó por la cabeza que pudiera dedicarme a esto», asegura. Polo cree que esto es así porque el oficio sigue siendo un gran desconocido. «La nuestra es una profesión muy anónima y muy oculta; somos voces al servicio de una cara y, en la mayoría de los casos, no interesa saber quién está de esos rostros famosos», dice el gerente de Penteo.

Tras hacer el curso -«que no sé lo que tiene, pero me enganchó desde el primer día-, Belén ya no quiere volver a los estudios de radio. Ahora está decidida a dedicarse al doblaje. «No es nada estable, pero me van saliendo trabajillos», dice sonriente.

También cuenta que lo más difícil «es la interpretación, darle el tono adecuado a los diálogos». Y explica que se trata de un trabajo apasionante, porque le permite ser una persona diferente cada día. Además, cualidades parecen no faltarle. Según Polo, Belén tiene «una voz muy dúctil, que le permite hacer personajes muy diferentes».