Los pósitos de la ría estabilizan al fin el mercado de la almeja tras un invierno de fuerte crisis
FERROL
Tras cerrarse la primera semana de venta de almeja babosa de la ría de este 2009, cuyo grueso es recogido por los trabajadores a flote, el temor existente en el sector ante una nueva caída de los precios comienza a disiparse. ¿El motivo? El mercado del bivalvo parece haberse estabilizado tras un invierno de fuerte crisis y se consiguen cifras «buenas» a pesar de la coyuntura económica. Así lo destacaban ayer tanto el presidente de la comisión gestora del pósito ferrolano, José Luis Estévez, como el vicepatrón mayor de Barallobre, Manuel Bañobre. Las cifras son indicativas. Desde el pasado lunes y hasta ayer -con un fin de semana de descanso y un festivo enmedio- en ambas lonjas se subastaron un total de 5.700 kilos de almeja babosa de buena calidad, tal y como se resalta desde el sector. Fue resembrada en aguas limpias para su regeneración biológica, al encontrarse los bancos más ricos de la zona afectados por la crisis de la zona C, lo que impide la venta directa de este marisco la mayor parte del año. En Ferrol se despacharon, en cinco jornadas de trabajo, cerca de 3.700 kilos de almeja babosa, cuyos precios oscilaron entre los 6,5 euros por kilo -la cotización más baja, obtenida ayer- y los 18 euros -la más cara-. En la misma franja temporal, desde el día 16 hasta ayer, en el pósito fenés de Barallobre se le dio salida a otros 2.000 kilos de bivalvo. Los precios, tal y como se detalló desde la cofradía, oscilaron entre los 14 y los 7 euros por kilo. En la campaña invernal, por contra, las cantidades de almeja que se extraían cada jornada eran inferiores y los precios mucho más bajos. Tanto que se llegaron a suspender las primeras subastas permitidas para esa época, a mediados de noviembre. Los intermediarios ofrecían 4 euros por kilo para una almeja que, para los dirigentes de las cofradías, tenía que comercializarse por el doble por su calidad. Motivó esto, además, que lo poco que se fue quitando en esos días -el mal tiempo impidió que se saliese a faenar en muchas jornadas- tuviese que ser colocado en otras lonjas, fundamentalmente, de las Rías Baixas. ¿A qué se debe este cambio en la situación? Para el vicepatrón mayor de Barallobre, Manuel Bañobre, en esta ocasión la fecha que se ha pactado con la Xunta para la primera venta de almeja babosa es más adecuada que la que se fijó en invierno. El pasado puente festivo y la proximidad de la Semana Santa facilitan la venta del producto. En este punto coincide el presidente de la comisión gestora de Ferrol, José Luis Estévez. Bañobre recalca, además, que «é posible que se esté controlando máis a ameixa que chega dende Portugal, a súa talla». Este fue uno de los motivos que propició que el pasado invierno, según el sector local, se rompiese el mercado. Los mariscadores a flote de Ferrol y Barallobre podrán seguir vendiendo almeja babosa en lonja hasta el 8 de abril, cuando volverá la veda motivada por la crisis de las zonas C.