El Racing ya está con los mejores y se postula con fuerza como candidato a luchar por los puestos de promoción de ascenso. Tras el triunfo de la pasada jornada en casa del Zamora, los ferrolanos vencieron ayer al Lemona en A Malata por 3-0 y dejan claro que van a por todas en este esprint final de la competición. Quedan ocho finales por disputar, aunque los racinguistas han recuperado en las dos últimas jornadas de la competición, con dos triunfos y buen juego, todo el crédito que se fueron dejando en diferentes campos del norte en el transcurso del campeonato. Anoche, empataban con el mismo número de goles que el Zamora y la Ponferradina -tercer y cuarto clasificados-, pero la diferencia de goles les hacía bajar hasta la quinta plaza.
Los racinguistas no lo tenían fácil en el partido de ayer frente a un rival correoso, fuerte y con oficio, que se presentaba en Ferrol como quinto clasificado y dispuesto a dar una nueva sorpresa. El Lemona ha sido durante buena parte de la liga el equipo revelación en este grupo, ya que con apenas un presupuesto de 400.000 euros han conseguido meterse entre los mejores.
Cambio de planteamiento
La suerte para el Racing fue que el Lemona se emocionó con el escenario (ellos juegan en Arlonagusia, un terreno de juego muy humilde) y en lugar de hacer lo que sabe hacer y lo hace bien, quisieron jugar el balón. Su errores fueron perfectamente aprovechados por el Racing para fusilarlos.
La primera parte fue muy trabada, el Racing jugó con su 4-1-4-1 que es habitual en la últimas jornadas, con un Manolo Pérez mucho más activo que en otros partidos pero como director de orquesta. También se buscó abrir el juego por las bandas para crear más peligro que en otras citas en A Malata. El Lemona se defendió con orden y creó peligro en las acciones a balón parado y en rápidas contras, que las realizó a la perfección. Los vascos pudieron adelantarse en el marcador, aunque sus delanteros fallaron alguna ocasión cantada e incluso el árbitro les anuló un tanto, a los 31 minutos, tras un lanzamiento de Imanol, al estimar que había un compañero suyo en fuera de juego y que interrumpía al portero racinguista.
El Racing también dispuso de dos ocasiones muy claras en esta primera mitad, a los 25 minutos tras una falta sacada por Manolo Pérez y que remata Oliver, el portero casi se la traga aunque consigue sacarla con el brazo; los racinguistas incluso piden gol al estimar que balón ya entrara. Otra muy clara la tuvo Lamatina a los 46 minutos, aunque el portero vasco la sacó a córner.
Buen juego
En la segunda parte se jugó otro partido. Míchel Alonso dio entrada a Juan Martínez en lugar de Paco Corredoira y el equipo ganó presencia, ya que el juvenil es incansable.
Además, el Lemona comenzó con un carrusel de fallos que le costaron el partido. El primero a los 9 segundos en un balón que Guerrero, despistado, le cede a Kamel. El franco marroquí encaró solo al portero pero no pudo superarlo, ya que desvió a córner. A los 47 segundos, Lamatina se encuentra con un rechace y lanza un trallazo imparable que se cuela pegado al larguero; a los seis minutos de esta segunda parte, Lamatina roba un balón y se planta solo ante el portero vasco al que bate con un balón que pega en el primer palo y sale rechazado hacia el fondo de la portería.
A los 51 minutos un disparo de Manolo Pérez se estrella en el larguero y a los 63 una falta sacada por Jonathan Martín desde el centro del campo es controlada en el área por Kamel, ante la pasividad de su marcador, y logra el tercero para el Racing.
El partido estaba resuelto, aunque David Franch (que no estuvo listo) vio una segunda amarilla por parar el balón con la mano y se perderá el partido en Sestao. El Racing se quedó con diez aunque eso no fue impedimento para que tocara bien el balón ante un equipo vasco desesperado que no paró de correr.