Una fórmula de transporte marítimo que dejó de operar de manera regular hace ya siete años

La Voz

FERROL

22 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Fue el 30 de septiembre del 2002 cuando la lancha de Mugardos dejó de surcar la ría diariamente y pasó a su formato actual: solo se activa en épocas turísticas. El bajo rendimiento económico que se registraba provocó esta situación. Desde ese momento, nunca se ha conseguido su recuperación.

El plan autonómico de apoyo al transporte metropolitano, que se instauró de manera experimental en toda Galicia en la red de autobuses urbanos de Ferrol en el año 2005, contemplaba también dar cobertura al tren de Feve, algo que ya se ha cumplido, y al servicio marítimo entre Ferrol y la villa mugardesa. Este último punto, sin embargo, nunca ha llegado a concretarse y la empresa que gestiona este trayecto marítimo se ve obligada a hacer malabares para mantenerlo de forma esporádica. Las cifras hablan. En la pasada campaña estival la media diaria de pasajeros del Rías Altas Uno apenas cubrió el 1,5% de las plazas que oferta la embarcación.

Para evitar que se pierda este negocio, desde las diferentes administraciones públicas se ha reconocido en numerosas ocasiones la necesidad de buscar un plan de potenciación, aunque esa intencionalidad se haya quedado luego solo en medidas puntuales como, por ejemplo, la compra de billetes por parte del Concello de Ferrol.

Fernández Cabana, por su parte, admite la necesidad de la colaboración de la administración y señala que en los últimos meses ha habido contactos al respecto, aunque no llegaron a cuajar. Ahora, toca volver a esperar para ver las decisiones que se toman por parte del nuevo Gobierno gallego.

Descarta de todos modos que sea viable restaurar el servicio de manera regular, como ya se ha mencionado, y señala que ha de potenciarse en épocas concretas, como la Semana Santa o el verano. De forma individual rechaza, además, la incorporación al plan metropolitano si esto obliga a trabajar el servicio durante todo el año. Afirma: «Si en verano ya hay poca gente, en invierno menos».