Perfumes de bipartito tras la debacle

FERROL

Después de perder el 1-M casi la mitad de los apoyos que obtuvo en las autonómicas del 2005 y sacar los peores resultados en Ferrol en ocho años, IU vuelve hacia el PSOE

13 mar 2009 . Actualizado a las 11:48 h.

IU obtuvo en las últimas autonómicas sus peores resultados electorales en Ferrol en los últimos siete años y también los más negativos con Yolanda Díaz al frente de la candidatura. La formación logró 862 sufragios, un 41% menos que en el 2005. Los del 1-M son también los segundos peores resultados desde 1998, cuando Díaz comenzó a ocupar cargos de responsabilidad. El varapalo previo data de cuando Fraga campaba a sus anchas. Fue en las autonómicas del 2001, cuando solo 829 ferrolanos eligieron papeletas de IU.

Pero esta vez el batacazo fue más doloroso, porque la formación creció en el conjunto de Galicia y sumó casi 16.000 votos; porque la candidata es ferrolana, porque venía de lograr 5.203 sufragios y cuatro ediles en las municipales del 2007, y porque ese resultado le permitió compartir con el PSOE el poder en el Concello hasta octubre del pasado año, cuando el bipartito que mantenían se disolvió.

Tras la ruptura, el grupo de Díaz votó en varias ocasiones contra el PSOE y en compañía de la derecha: el PP e IF. En diciembre, los tres partidos unieron fuerzas para repartirse los cargos de representación del Concello y, con el voto de los conservadores, el edil Javier Galán (IU) desplazó al alcalde socialista, Vicente Irisarri, de su puesto en el consejo de administración del Puerto.

Al mismo tiempo, el partido purgaba su propia crisis interna. En noviembre dimitió el coordinador comarcal, Víctor Agulló, que acompañó su marcha de duras críticas a Díaz, que le habría respondido en tono «ameazante e agresivo» tras una discusión en el Consello Comarcal.

En diciembre, la formación se reorganizó. Pilar Díaz, edila de Mugardos que en octubre había presentado su renuncia del partido tras acusar a Yolanda Díaz de dedicarle «descalificacións e insultos», volvió al Consello Comarcal como encargada de Representación Cidadá.

Pero la catarsis fue más allá. En plena precampaña, el concejal de Ferrol Miguel Reimúndez abandonó su acta y el partido. El edil, que llegó a firmar en apoyo a Galicia-Bilingüe, adujo diferencias estrictamente «políticas» con la dirección del partido para explicar su marcha.

Después de la crisis interna, todavía latente, de las votaciones en compañía de IF y del PP, y de la ruptura del bipartito, ocurrida tras una campaña de declaraciones de Díaz contra el alcalde en la que llegó a tacharle de «cainita» entre otros adjetivos, los ferrolanos votaron el 1-M, y retiraron 592 votos a IU con respecto a las autonómicas del 2005, y 4.341 sobre las municipales del 2007. Mientras, el partido subió en el resto de Galicia.

Los resultados han dado argumentos a los rivales internos de Díaz. Los que querrían sustituirla al frente de la candidatura a la Xunta dentro de cuatro años y los partidarios del anterior coordinador general de la formación. Los «llamazaristas» o «gasparistas», como la ex tenienta de alcalde los ha llamado alguna vez, entre los que situó al dimitido Víctor Agulló.

El acercamiento al PSOE

¿Y ahora? Por lo pronto parece que se inicia una primavera en las relaciones IU-PSOE. El grupo de Díaz ayudó a sus ex socios a sacar adelante el anteproyecto de la plaza de España, y ha abierto negociaciones sobre los presupuestos del presente año que parecen bien encaminadas. Sin embargo, para la portavoz de IU nada ha cambiado. Ayer mismo negó que se hayan incrementado los contactos con los socialistas, y recordó que ya durante la campaña pidió reabrir el debate presupuestario. Y rechazó hablar de los rumores que apuntan a una posible reconciliación: «Esquerda Unida non vai debater rumores, dos que sempre hai moitos. Esquerda Unida o que vai debater son documentos políticos, e iso é todo».