La asociación de enfermos provincial lanza una campaña dirigida a los niños para sensibilizar acerca de la importancia de la alimentación
10 feb 2009 . Actualizado a las 11:49 h.«¿Sabes cuál es la fruta que siempre se pone en la sartén?». «Será el tomate», se apuntaba en la presentación, para adultos, de una campaña dirigida a los niños. Ellos no dudarían, más duchos en esto de las adivinanzas, en dar la respuesta correcta: el mango. Así, con el juego como receta, trata la Asociación Contra el Cáncer de llegar a los de menos edad. Su última campaña, llena de color, dibujos y optimismo, persigue que cale entre los más pequeños un mensaje claro: hay que hacer deporte y comer de todo en su justa medida.
María Elena Viturro, presidenta de la junta provincial de la asociación, resaltó el interés por hacer llegar a los colegios el material divulgativo elaborado para concienciar desde la escuela sobre la importancia de la alimentación y el ejercicio para la salud.
Respaldó la campaña el Colegio de Médicos, que, a través de su presidente, Luciano Vidán, puso de manifiesto que «si no hacemos nada, la obesidad será la epidemia del siglo XXI» y sus repercusiones se medirán en vida. «La alimentación -recordó- es un factor de riesgo común a las enfermedades que causan mayor número de muertes: las cardiovasculares y el cáncer».
Ovidio Vidal, jefe de Endocrinología del Hospital Universitario A Coruña, profundizó en la prevención temprana como clave, dado que las patologías más asociadas a una dieta desequilibrada se desarrollan a largo plazo. De ahí que la apuesta debe ser por reconstruir las nuestras costumbres desde la infancia. No hacerlo significará incrementar un problema que ya se está percibiendo en las consultas: niños que sufren diabetes de viejos o que deben medicarse contra la hipertensión como si fueran adultos. «La vida es como un París-Dakar -describió gráficamente- pero el 60% de esos obstáculos los conocemos, sabemos donde están. No es comprensible que los ignoremos». Si la sociedad y el individuo optan por mirar hacia otro lado, advirtió, «los niños de hoy no tendrán la misma longitud de vida que sus padres y sus abuelos».
Con argumentos similares aplaudió la campaña Camilo Veiras Candal, director del Centro Oncológico de Galicia, quien señaló el sinsentido de colocar a los niños de corta edad «en las situaciones de riesgo de personas de 40 y 50 años».