La cantante portuguesa presenta su último espectáculo en el teatro Jofre.
05 feb 2009 . Actualizado a las 20:14 h.La cantante lisboeta Mafalda Arnauth es una de las voces más llamativas de la nueva generación del fado. Lo demostró en el teatro Jofre en el año 2007. Y en este casi recién estrenado 2009 ha decidido regresar a Ferrol para demostrar que su talento sigue en forma.
La cita será el sábado, en el mismo escenario que la vio cantar hace dos años. Allí presentará su nuevo espectáculo en directo, Flor de Fado , que sigue la estela de su anterior disco, Diario , en el que Arnauth, sin renunciar al tradicional género portugués, se atrevió a experimentar con otros registros musicales. Según reza su carta de presentación, se trata de un trabajo en el que «el fado no deja de estar ahí», con sus formas y sus parámetros, pero en el que, al mismo tiempo, se puede sentir a una Mafalda «más decidida que nunca», a la que el dominio de ese estilo le «otorga competencia para reencontrarse con el género de otra manera: la suya».
Aunque comenzó a flirtear con los fados relativamente tarde, su debut en ese mundo musical fue de lo más sonado. A los 24 años sacó a la luz su primer álbum, por el que obtuvo el Premio Revelación del Seminario Blitz. Y solo un año más tarde, la cantante lisboeta fue nominada a los Globos de Oro en la categoría de mejor intérpete. A partir de ahí, su fama subió como la espuma.
Algunos críticos han llegado incluso a hablar de ella como la sucesora de la gran Amália Rodrigues, pero a ella no le abruman ese tipo de elogios: «No solo sucede conmigo, eso lo han dicho de muchas más: siempre se comentan ese tipo de cosas cuando surge una novedad y todos creen ver a alguien que va a continuar el legado de Amalia. Yo, al principio, le copiaba en todo, pero pronto entendí que tenía que hacer mi propio camino, y creo que, hoy en día, soy muy diferente».