«He sido cuestionado, analizado y criticado desde que entreno Racing»

FERROL

El preparador racinguista asegura que le dolió mucho la derrota en Bilbao, que no quiere ni oír hablar de la destitución y que solo le preocupa el Barakaldo

31 ene 2009 . Actualizado a las 18:34 h.

Manolo Sánchez Murias tiene el crédito agotado. Tras 22 jornadas de liga, el técnico asturiano no ha conseguido que el Racing juegue al nivel mínimamente aceptable, conforme a la plantilla de la que dispone, por lo que ya solo depende de los resultados. Si el domingo se gana al Barakaldo será un balón de oxígeno para todos. La derrota abrirá la caja de Pandora y podría pasar cualquier cosa. Isidro Silveira ya cortó la cabeza a varios jugadores y si las victorias no llegan la próxima en caer será la del entrenador. Manolo Sánchez Murias no se muestra ni mucho menos nervioso por este tema y asegura que esta situación es algo que va con la profesión de entrenador.

-¿Se siente cuestionado en su puesto?

-El crédito de un entrenador se gana o se pierde en cada domingo. Yo sé que me la juego en cada partido y siempre hago lo máximo para que las cosas salgan bien. Cuando no salen, lógicamente, yo soy el responsable. El primer culpable de que ahora mismo solo tengamos 33 puntos y seamos octavos en la clasificación soy yo. También será el responsable si el domingo ganemos y tenemos tres puntos más en la clasificación.

-¿La situación actual, tras la derrota en Bilbao es muy dura?

-No es agradable, está claro. A todo entrenador las derrotas nos duelen aunque la de otra día me dolió de una forma especial ya que era la primera ocasión para meternos arriba. Ha sido una semana complicada para mí pero tengo que estar preparado para situaciones como esta y solo quiero centrarme en el trabajo de la semana.

-El presidente ya echó a varios jugadores. ¿Cree que el próximo puede ser usted?

-Sí, sin duda. Yo me siento analizado, cuestionado y criticado desde el día que dije si a la oferta de Isidro Silveira para ser el entrenador. Yo creo que forma parte de este trabajo el estar siempre en la picota. Soy la persona en la que se concentran muchas miradas cuando las cosas van mal. Sin embargo, aunque insisto en que ha sido una semana muy dura yo tengo que preparar un partido importante y trabajar bien. Eso es lo que ahora mismo me preocupa.

-¿Qué pasa con Isidro Silveira. Ha perdido la confianza en usted?

-No lo sé, nosotros hablamos bastante. Es indudable que está disgustado, es normal después de un tropiezo importante. Soy consciente de su enfado.

-En medio de toda esta tormenta llega el Barakaldo, un rival complicado al que es necesario ganar.

-Es un partido importante para nuestras aspiraciones, ya que pelea con nosotros por meterse en los puestos de play-off. También en un partido en el que necesitamos una victoria para retomar una línea positiva que se truncó en Bilbao. Tenemos ánimo de revancha y de ofrecer una mejor imagen.

-¿Ve a los jugadores con más actitud que en Lezama?

-Si, yo creo que hemos tenido una buena semana de trabajo. Hemos hablado, hemos intentado analizar la situación. En cualquier caso yo estoy satisfecho por la mentalidad y la aplicación de la gente. En este aspecto estoy contento y creo que es un punto importante y que nos hace ser optimistas. Todos queremos resarcirnos de esa pequeña herida que se produjo en Bilbao y tenemos ganas de reivindicarnos. El fútbol es un examen cada semana y tenemos que aprobar el próximo y olvidar el partido de Bilbao.

-O sea que el Bilbao no faltó actitud, solo fue un mal día en la oficina. ¿Se exageró un poco?

-En el fútbol vives del presente y las derrotas siempre duelen y traen consecuencias. Es indudable que el otro día teníamos una gran ocasión para acercarnos a los cuatro primeros y la desaprovechamos con un mal día, no hicimos un buen partido y dejamos una sensación mala. Nosotros no eludimos esa responsabilidad pero la liga es larga y solo queremos mirar al frente, al partido con el Barakaldo. Tenemos posibilidades de ganarles y dar una buena imagen. Es lo que queremos.

-¿Qué le pasa al equipo fuera de casa?

-Es cierto que no hemos hecho muchos puntos y los echamos de menos. También es verdad que hemos jugado fuera con casi todos los equipos de la zona de cabeza de la tabla. No estamos contentos con lo que hacemos fuera de casa y hay que mejorar para no jugárnosla en cada partido en A Malata.

-¿Cómo le explicaría a la afición los fallos en las estrategias a balón parado?

-La gente puede pensar que no trabajamos en este sentido pero lo cierto es que lo hemos intentado todo. Empezamos marcando en individual, ahora optamos por un planteamiento de defensa mixta, ya que hay una serie de jugadores que marcan en individual. Nos había dado buen resultado, parecía que progresábamos y queremos pensar que lo del otro día solo fue un pequeño traspiés. No nos queremos sentir inferiores aunque reconocemos que es un tipo de jugadas en el que nos están haciendo mucho daño. Necesitamos la máxima implicación y motivación de la gente.

-El Barakaldo viene sin Bolo aunque sigue siendo un rival complicado.

-Un equipo físico, de gran intensidad y que hace fútbol directo. No se complican la vida y es difícil que se desorganicen. Me espero a un equipo metido atrás. Sería importante lograr un gol para abrir el partido pero sobre todo hay que tener paciencia.

-¿Debutará Alí?

-Físicamente ha venido bien, en una variante más a nivel ofensivo.