El Racing hace agua en defensa

FERROL

Manolo Sánchez, el técnico racinguista, no consigue evitar los continuos fallos en jugadas a balón parado

28 ene 2009 . Actualizado a las 12:50 h.

Las aguas bajan revueltas en el Racing. La derrota contra los chavales del Bilbao B hizo mucho daño y ha vuelto a sembrar grandes dudas sobre las posibilidades de este equipo. Lo doloroso no ha sido quedarse con la miel en los labios, ya que el Racing podía haberse situado entre los mejores del grupo, lo duro ha sido ver la falta de actitud por parte de algunos de los futbolistas que disputaron este partido de Lezama.

La de ayer fue una jornada de reflexión en el vestuario racinguista, entre Manolo Sánchez Murias y sus jugadores. Todo el mundo asume los errores, los fallos a balón parado, pero aunque llegó el momento decisivo el Racing siguen sin dar la talla y no se pone toda la carne en el asador. Buena parte de los goles que recibe el Racing son debidos a despistes en los marcajes, a falta de concentración y entrega.

La directiva, que busca dinero debajo de las piedras para pagar y tener al día a su plantilla, no está dispuesta a que le tomen el pelo. Isidro Silveira, tras echar a Bochu, Gustavo Souto, José Luis Deus y Marcelino y traer varios jugadores como refuerzo (con el consiguiente aumento en el gasto) manda ya mensajes al técnico y le advierte que puede ser el próximo en abandonar el Racing si el equipo no gana. Ya se acabó la defensa a ultranza que habitualmente hace Isidro Silveira de quien ocupa el banquillo racinguista. La sensación es que Manolo Sánchez ya agotó la paciencia del presidente.

Problemas

Todo el racinguismo hubiera deseado que Manolo Sánchez Murias triunfara en el banquillo del Racing, ya que es una persona de la casa y además porque eso significaría el bien del equipo. Sin embargo, la labor del técnico asturiano está plagada de luces y sombras y no ha parado de dar bandazos desde que se hizo cargo del equipo. Tampoco ha sido capaz de motivar y sacar lo máximo a los jugadores o de solucionar esos problemas en las acciones a balón parado.

Hay mucho trabajo por delante y mucho que corregir por lo que hay que entrenar y entrenar para enmendar los fallos. El domingo llega el Barakaldo, un rival directo por los puestos de promoción, un nuevo fallo podría costar ya la cabeza al entrenador.

Isidro Silveira quizá piensa ya en los hermanos Juan y José Veiga como sustitutos, que son técnicos de la casa, aunque es probable que la afición racinguista no aprobara la medida. Por otra parte, los Veiga es probable que piensen ya más en el Pontevedra que en el Racing.

Ahora mismo, lo más importante es ganar el domingo al Barakaldo y reconducir la situación a la moral y el espíritu que había antes del partido de Lezama. Lo prioritario es arreglar los problemas defensivos del equipo, fallos que no son solo de la defensa sino de todo el equipo. Los ferrolanos con 28 goles recibidos en 22 partidos, una media de 1.27 por encuentro, son uno de los equipos más goleados de la categoría. Solo el Valladolid B (39), Sporting B y Santander B (31) o el Marino (29) equipos de la cola tienen peor balance que los ferrolanos.

Es necesario mejorar la presión desde arriba, para que los rivales no lleguen con tanta facilidad y sobre todo evitar los fallos a balón parado. Todo el mundo sufre en este tipo jugadas aunque lo del Racing ya no es sufrir, es temblar cada vez que hay un centro al área. El equipo tiene que trabajar en los entrenamientos, fijar marcajes, aprender a defender, despertar o incluso tratar de no regalar córneres o hacer faltas al borde del área para no dar ventaja al rival.