Miles de vecinos de Ferrolterra pasaron la jornada de ayer sin suministro eléctrico. Muchos continuaban sin luz al cierre de esta edición, especialmente en las parroquias rurales y en los ayuntamientos de Cedeira, Ortigueira y Cariño, los más afectados por el ciclón que trituró la comarca a partir de las 21.00 horas del viernes.
Los vientos, que en Cedeira superaron los 182 kilómetros por hora, provocaron incontables daños materiales. Cientos de vías y caminos quedaron cortados por la caída de árboles, también resultaron afectadas miles de casas, aunque no se produjeron noticias de daños personales en todo el día.
El ciclón se cebó con las flotas pesqueras. Los pósitos de Cariño, Barallobre y Cedeira perdieron más de setenta embarcaciones. En la última localidad se hundieron treinta naves, otra fue despedazada contra la costa, y sus restos esparcidos por todo el paseo marítimo; y dos más quedaron varadas en la playa. Entre ellas, el pequeño yate de la fotografía, desde el que gesticula uno de los amigos del propietario, que se quejaba de la falta de electricidad. La caída del suministro eléctrico obligó a cerrar la práctica totalidad de los negocios de Cedeira, donde los hosteleros temen perder miles de euros en mercancías congeladas. Fenosa estima que a las 22.00 horas de ayer, cerca de 32.600 vecinos de Ferrolterra continuaban sin luz. La compañía contaba en esos instantes con restablecer el suministro en Ortigueira y Cariño en las horas siguientes, y en Cedeira hoy antes de las 13.00.
En Ferrol, el viento provocó numerosos daños materiales. Destrozó el restaurante O Sexto Pino y causó daños en varios centros educativos y en el estadio de A Malata, además de arrasar parte de los árboles de los principales parques del centro urbano. El barrio de San Felipe quedó prácticamente aislado durante horas a causa de la caída de eucaliptos en los accesos. » L2-L4