Los trabajos acumulan ya más de año y medio de retraso y cinco anuncios oficiales que se incumplieron
24 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«El primer trimestre del 2009». Es el nuevo calendario oficial establecido por el Ministerio de Fomento para concluir la obra de la carretera al puerto exterior. Así lo indicaban ayer desde Madrid fuentes oficiales del departamento de Magdalena Álvarez tras ser consultadas al respecto por La Voz.
En la práctica, de este modo, el Gobierno central se da ahora de plazo hasta el comienzo del mes de abril para finalizar el vial. Inicialmente, se había señalado que estaría operativo a mediados del 2007. Así, a día de hoy acumula ya más de año y medio de demora. Si se cumple el nuevo anuncio, se rozarán los dos ejercicios de retraso. Y sería, además, la primera promesa oficial que se materializaría al respecto después de que, en los últimos dieciocho meses, se barajasen hasta cinco distintas. La última de ellas fijaba la conclusión de las tareas para «finales del 2008». No se cumplió.
El pasado mes de septiembre se abrían los primeros cinco kilómetros de la carretera, que tiene quince en total. Fueron los más próximos a los muelles. En octubre se hizo lo propio con los cinco finales, los que la conectan con la autopista AP-9, la autovía a Vilalba y el polígono de Río do Pozo. Quedan pendientes los cinco de enmedio, lo que impide la conexión entre sí de los que ya están abiertos al tráfico y, en la práctica, inhabilitan el vial para dar servicio a la dársena exterior.
Los motivos
¿Cuál es la causa de toda esta situación? Al margen de la desidia del departamento que dirige Magdalena Álvarez en la ejecución de los trabajos, un desprendimiento en un talud de la zona de Mougá por las intensas lluvias del mes de abril han complicado la tarea en ese tramo central.
Así lo reconocía el Ejecutivo en una respuesta por escrito al parlamentario del BNG Francisco Jorquera el pasado 23 de diciembre. Señalaba: «El tramo Fontemaior-Marmancón incluye la reparación del talud de Mougá, adyacente a la base de la Armada».
Así, además de la reposición del mencionado talud, hay que hacer lo propio con las «instalaciones y servicios afectados en la base militar». De este modo, las compañías ya asentadas en la primera fase de la dársena siguen sin poder contar con la infraestructura para sacar sus mercancías y graneles de la rada.
Las más afectadas por esta situación son Endesa y COP Galicia. La primera, con la obra de su nueva terminal de descarga de carbón en Caneliñas concluida hace meses, ha señalado en diferentes ocasiones que solo cuando toda la carretera esté transitable podrá activar el complejo en fase comercial. COP, por su parte, tiene que sacar el clínquer -materia prima para la elaboración de cemento- a cuentagotas de la rada, al habérsele establecido limitaciones.
Continuarán también las molestias para los vecinos de la zona rural, fundamentalmente de Valón, dado que es por ahí por donde discurre el tráfico pesado mientras la carretera nueva no está completa.