El programa Banco de Tempo ya tiene 25 socios y se mantendrá, en principio, hasta junio. Ayer se produjo el primer intercambio
21 ene 2009 . Actualizado a las 11:48 h.En plena crisis económica, Jenny Baier, una joven americana de 22 años y residente en Ferrol, va a recibir clases de castellano gratis; totalmente gratis. Y es que ha tenido la habilidad de apuntarse al programa Banco de Tempo, una iniciativa puesta en marcha por el Ayuntamiento de la ciudad y que, de momento, cuenta con 25 socios.
En el Edificio Social del Concello (Sánchez Barcáiztegui, 35-47), Jenny fue ayer la primera persona en beneficiarse de un servicio que le proporcionará sin coste alguno conocimientos de castellano. Su profesor será Luis Taboada, un vecino de Ferrol de 65 años.
El programa consiste en intercambiar tiempo, conocimientos o habilidades. Cada persona cuenta con cinco horas en la cartera, que podrá gastar en caso de que reciba algún servicio de otro ciudadano o aumentar si realiza un trabajo para otra persona. De esta forma, los ciudadanos se benefician del trabajo de los demás a cambio de sus propias habilidades o conocimientos, dejando marginado al señor dinero. Ayer, mientras Jenny gastaba una de sus horas recibiendo clases de castellano, Luis acumulaba seis para solicitar los servicios del resto de participantes, y es que cada uno puede aportar a la lista de ofertas más de un servicio.
La iniciativa, que de momento se mantendrá hasta el próximo mes de junio, ha despertado la curiosidad de un público muy diverso, según explicaban ayer las responsables de la iniciativa. Aunque de momento se han animado más mujeres que hombres, la edad de participación oscila entre los 18 y los 80 años, según indican los responsables del programa.
Expectativas en EE UU
Minutos antes de recibir lo que sería su primera clase gratuita de castellano, Jenny lo tenía muy claro. «Quiero aprender el idioma porque pretendo volver a Estados Unidos y trabajar con personas que necesitan ayuda, quiero ser trabajadora social allí», comentaba. Y quien sería su profesor recibía con ilusión su nueva responsabilidad como docente. «Comprendo el inglés, pero tenía ganas de dominarlo». En su opinión, el Banco de Tempo «es una idea fantástica, pues todos tenemos capacidades que no desarrollamos y conocimientos que no compartimos. Todos tenemos diez minutos para hacer algo, y en este momento de crisis viene muy bien, por ejemplo, que te arreglen de forma gratuita una estantería a cambio de otro servicio que yo pueda realizar a otro ciudadano».
Además, todos los socios del Banco de Tempo reciben periódicamente un boletín informativo que recoge noticias interesantes para los participantes, una relación actualizada de las ofertas y demandas, anuncios relacionados con cada área y las distintas actividades que pone en marcha la consellería de Benestar Social del Ayuntamiento de Ferrol.