Desde su inauguracón, el pasado mes de dicembre, el Pazo da Cultura de Narón ha abierto la puerta a la zarzuela, la danza, el góspel y hasta a algún que otro acto político. Pero faltaba el teatro. El género ha tenido que esperar lo suyo, pero ha valido la pena, porque este sábado, por fin, el arte de las tablas se estrenará en el nuevo espacio escénico con un montaje de lujo: Argelino, servidor de dos amos , de la compañía Animalario.
La obra está protagonizada por el actor ferrolano Javier Gutiérrez, que dice sentirse como pez en el agua en esta versión que la compañía ha hecho de la obra Arlechinno, servitore di due padroni , que el italiano Carlo Goldoni estrenó en 1745. Al igual que en el originial, en esta adaptación escrita por Alberto San Juan la acción transcurre en Venecia, pero el tiempo ha dado un salto del siglo XVIII al XXI y el protagonista ya no es un inmigrante del norte de Italia, sino un argelino que huye de la miseria buscando mejor fortuna en Europa.
En el medio del descanso de un rodaje, Javier Gutiérrez afirma que la versión de San Juan «además de atrevida y original, es muy ácida, porque incomoda al espectador al situarle frente a las miserias con las que nos desayunamos todos los días». Se refiere el actor, entre otras muchas cosas, a la tragedia de los cientos de subsaharianos que a diario pierden la vida intentando alcanzar Europa a bordo de una patera. O a la explotación a la que, luego, cuando ya están aquí, se ven expuestos.
«Con esta obra no pretendemos cambiar la vida de nadie, pero lo que sí queremos es despertar conciencias; que el público reflexione y salga del teatro de una forma diferente a como cuando entró», explica el intérprete de Ferrol.
Aunque el tema es trágico, Gutiérrez advierte de que la comedia de Goldini está llena de «color, de alegría y de fiesta» y eso se respira también en esta nueva versión: «Nos mantenemos fieles al espíritu de la farsa, del vodevil y de la commedia dell'arte».
El actor está al corriente de que el Pazo da Cultura está sin calefacción, pero no le importa: «Que no se preocupe el público; con nuestra función prometemos caldear el ambiente».