Julia Uceda nació en Sevilla en 1925, pero la ciudad en la que ha pasado más tiempo tras la capital hispalense es Ferrol, donde reside desde 1973. Su obra poética «rigurosa e intensa», en palabras de Vicente Irisarri, le ha valido numerosos reconocimientos desde que comenzó a escribir en 1959. Sus libros han sido traducidos a diversos idiomas, incluyendo el chino y el hebreo. Además de su faceta literaria, Uceda tiene una larga trayectoria como docente en Estados Unidos, Irlanda y en los institutos Concepción Arenal, Saturnino Montojo y Canido de Ferrol.
-¿Cómo le ha sentado el premio?
-Ha llegado el día y la verdad es que estoy bastante asustada, porque no soy persona de muchos actos de este tipo. Soy una persona más bien tímida, pero lo agradezco mucho y estoy muy emocionada por todo esto. Nadie me había hecho nunca antes hija adoptiva y la verdad es que todo está siendo muy nuevo, muy emocionante y muy bonito.
-Supongo que lo ve como un reconocimiento a su vinculo con Ferrol.
-Sí. Llevo viviendo más de 30 años aquí. Es la ciudad en la que he pasado más tiempo después de Sevilla. Me gusta mucho estar en Ferrol y le agradezco haber podido trabajar con tranquilidad y con independencia. Es toda una ciudad, pero pequeña y no está sometida a las presiones de las grandes ciudades en el sentido del poder literario y mediático. Me he sentido muy libre para poder, desde mi pequeño estudio, desde el que veo árboles y pájaros y las estaciones que pasan, colaborar y participar lejos de todo el barullo actual. Lo que más agradezco a Ferrol es que me haya dado un espacio para estar tranquila y meditar.
-¿Cómo cambió la ciudad desde que llegó?
-Creo que ahora es una ciudad más viva, plural y abierta que cuando yo vine a vivir. Me gusta la evolución que ha tenido, pese a los problemas que ha padecido y todavía padece, como todas las ciudades y como el mundo entero. Mire lo que esta pasando por tantos sitios del mundo...