La dirección del astillero Ferrol-Fene de Navantia tendrá representación en el comité central de la compañía tras el compromiso asumido por la empresa, y que los representantes de los trabajadores interpretan como un avance en la demandada descentralización de la firma ante la denunciada falta de capacidad de decisión de cada centro de trabajo. Así lo comunicó la dirección al comité intercentros, que el pasado miércoles se reunió en Madrid con representantes del grupo para abordar, en una misma jornada, el plan industrial y el convenio único para todos sus integrantes.
Según informaron fuentes sindicales, cada zona geográfica en la que Navantia divide su mapa -el de la ría pertenecen a la norte- podrá contar con presencia directa en el órgano que representa el centro de decisiones de la compañía, que personificará en el responsable de la unidad Ferrol-Fene, Ángel Recamán. Además, la dirección accedió también a que los responsables de aprovisionamiento estén presentes en las reuniones de Madrid, una cuestión que la parte social considera especialmente relevante al considerar que es el personal de cada zona el que mejor conoce las necesidades de los centros, que hasta el momento se veían coartadas por el complejo proceso burocrático que debía seguir cada petición de material.
La jornada matutina de la negociación se centró en el plan industrial que debía definir las líneas estratégicas para el período 2007-2011, que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), presentó hace más de un año pero que está todavía sin desarrollarse. Hace tres semanas se retomaron las conversaciones entre empresa y trabajadores y desde entonces se han producido ligeros pasos, que no llegan a avances a juicio de la parte social. El compromiso de la empresa de cumplir cuanto antes los acuerdos de 2004 -entre ellos, la contratación de la segunda F-110- no es suficiente para un sector que exige la inmediatez de la asunción de esos compromisos. De la anterior reunión se obtenía la confirmación de que los 44 jóvenes que accedieron al grupo a través de la última oferta pública de empleo cuenten con contrato indefinido a partir del 2 de enero, y también 32 técnicos superiores -menos de una decena, pertenecientes a Ferrol- cuyo contrato expiraba a mediados de este mes.
Respecto al convenio único, la empresa entregó un documento cuyo contenido se aproxima en ciertos puntos a los planteamientos de los sindicatos, pero que los trabajadores quieren estudiar con detenimiento. En cualquier caso, no colma sus aspiraciones, dado que no se contempla incremento salarial -la empresa argumenta que sigue instrucciones del Gobierno al congelar los sueldos más allá del IPC- y tampoco la reducción de la jornada laboral anual.
Ambas partes volverán a verse tras el parón navideño el 14 de enero.